martes, 5 de junio de 2007

Quinta italiana curada en Lorudes


Cirolli cuando estaba enferma



Delizia Cirolli es otra mujer siciliana que vive gracias a un milagro. Delizia tiene 42 años, está casada y es enfermera. En 1976, a la edad de once años, se le diagnosticó un tumor óseo en la tibia derecha. Le esperaba un destino cruel y una muerte precoz. Para detener el mal, los médicos aconsejaron la amputación de la pierna. El padre de Delizia, desesperado, decidió llevar a su hija a Lourdes. El viaje tuvo lugar en agosto de 1976. No sucedió nada. Pero sus padres siguieron rezando y una mañana de diciembre de 1976, Delizia quiso levantarse de la cama. Caminaba como si nunca hubiera estado enferma. Se le hicieron varios exámenes y del tumor no había ni rastro.

Su testimonio:

Andammo a Lourdes nell'agosto del 1976. Non volevo bagnarmi nella piscina perché avevo paura dell'acqua. Mi convinse una suora. Tornai a casa senza alcun risultato. Anzi, le mie condizioni peggiorarono. Ma una mattina, nel dicembre 1976, mi venne voglia di alzarmi. Chiamai mia madre e dissi che volevo andare a trovare una cugina. In famiglia tutti mi guardarono spaventati. Erano mesi che non mi alzavo dal letto. Cominciai a stare bene. Ripresi a camminare. Non sentivo più i dolori alla gamba. Venni ricoverata per dei controlli e i medici consta¬tarono che del tumore non c'era più traccia.



El milagro de Delizia Cirolli se reconoció en junio 1989.

domingo, 27 de mayo de 2007

Milagro eucarístico de Douai

Para ver imágenes:
El día de Pascua de 1254, un sacerdote estaba dando la comunión en el pueblo de Douai (Francia) y una hostia se cayó al suelo. Se inclinó para recogerla, pero la hostia por sí misma se levantó y voló hasta el purificador que estaba en el altar. Fue a ver y observó en la hostia el cuerpo viviente de un niño maravilloso. Todos los que se acercaron vieron lo mismo. Tomás de Cantimpré, doctor en Teología y obispo de Cambrai, dio testimonio de este prodigio en su libro: “Bonum universale de apibus”. En este libro afirma que la mayor parte lo vio como un niño, otras como Cristo adulto y otros como juez, cada uno según su capacidad o necesidad espiritual. Hay otros documentos sobre este milagro.

domingo, 20 de mayo de 2007

El Vaticano proclama oficialmente el milagro número 67 de Lourdes

Anna Santaniello en 1952

Anna Santaniello en 2005

Monseñor Gerardo Pierro, arzobispo de Salerno –en el sur de Italia–, proclamó oficialmente el pasado viernes la "curación milagrosa" de una mujer, que hoy tiene 90 años y que ocurrió en Lourdes en 1952. Con éste ya son sesenta y siete los milagros oficialmente reconocidos por la Iglesia católica que han tenido lugar en la ciudad francesa de las apariciones de la Virgen María.

La enferma, Anna Santaniello, sufría desde su infancia una malformación cardiaca, declarada incurable por los médicos. Al cumplir los cuarenta años, su estado de salud empeoró gravemente y, a pesar de la oposición de los médicos y de su familia, decidió viajar en peregrinación a Lourdes.

Esta malformación le impedía caminar y hablar claramente. Asimismo, le causaba cianosis en la cara y edemas en las extremidades inferiores. "Ya casi no lograba respirar y le dije a mi hermano que mi último deseo era ir a Lourdes", explica Anna Santaniello en el diario "La Città" de Salerno. Dicho y hecho, la italiana consigió llegar "viva aunque en camilla" a la ciudad francesa como era su deseo.

La Razón 16.11.05

Curación instantánea

Una vez allí, las religiosas la introdujeron en la piscina y Santaniello explica que "el agua estaba helada, pero sentí inmediatamente algo que hervía en el pecho, como si me hubieran restituido la vida. Después de pocos segundos, me levanté con mis propias fuerzas y comencé a caminar, rechazando la ayuda de los camilleros, que me veían con incredulidad".

Al regresar a casa, pidió consultar a un ilustre cardiólogo de aquella época para que reconociera su estado de salud tras su visita a Lourdes. Éste "me dijo que no tenía nada, que estaba sanísima y que no podía explicarse todos los certificados y exámenes hechos precedentemente", asegura. Desde este acontecimiento crucial en la vida de Anna Santaniello, ésta ha vuelto en otras ocasiones a Lourdes para ofrecer su servicio como voluntaria en la ayuda a los enfermos.

En la ceremonia de proclamación del milagro número sesenta y siete de Lourdes, en el seminario metropolitano "Juan Pablo II" en Pontecagnano, participó la propia Anna Santaniello, acompañada por sus familiares y amigos.

domingo, 13 de mayo de 2007

Una pierna amputada y reimplantada en el siglo XVII


Hace 367 años una noticia asombró a media Europa y reclamó el interés del Rey Felipe IV de España, de la Santa Sede y de la mayoría de los reinos de occidente. De boca en boca circulaba como la pólvora un suceso inverosímil y desafiante. Algo mágico y extraordinario. Irreal. Humanamente imposible. El romance popular decía:

Miguel Pellicer
vecino de Calanda
tenía una pierna
muerta y enterrada.

Dos años y cinco meses,
cosa cierta y probada,
por médicos cirujanos
que la tenía cortada...



La historia es la siguiente: un joven de veintitrés años llamado Miguel Juan Pellicer, vecino de Calanda, población situada en el bajo Aragón, había sufrido un accidente en el campo mientras recogía trigo. Una rueda de carro pasó por encima de su pierna derecha haciéndola añicos.

Completamente gangrenada, le fue amputada cuatro dedos por debajo de la rodilla en el hospital público de Zaragoza. Los cirujanos que le atendieron se pusieron manos a la obra para cauterizar el muñón con un hierro al rojo vivo.

La pierna fue enterrada, como era costumbre, en el cementerio del hospital. En aquella época había un acentuado sentido espiritual por el cual se consideraba que el cuerpo estaba destinado a la resurrección, así como todos sus miembros, y que por lo tanto las partes mutiladas debían ser tratadas con respeto y no como simple elemento de desecho. Por ese motivo se encargó al practicante del hospital, Juan Lorenzo García, enterrar la pierna "en un hoyo como un palmo de hondo", de unos veintiún centímetros, medida típica aragonesa.

Tras abandonar el hospital con una pierna de madera y dos muletas, Pellicer se vio abocado, para poder sobrevivir, a pasar del prometedor oficio de agricultor a ser un mendigo de los muchos que había por entonces.

Logró el permiso de los canónigos del Pilar para pedir limosna a la puerta del Santuario, siendo provisto de un documento especial que le asignaba la categoría de "mendigo de plantilla". Cada mañana, Miguel Juan realizaba el mismo ritual. Tras asistir a la eucaristía en la llamada Santa Capilla, se acercaba a una de las lámparas de la iglesia, cogía un poco de aceite y se frotaba el muñón varias veces a modo de masaje.

Salía a la calle y se colocaba en la puerta del apio con la prueba de su desgracia bien, cubierta, lo cual despertaba la compasión y simpatía de las cerca de ocho mil personas que se acercaban todos los días a visitar la Pilarica.

Para una ciudad tan pequeña como la Zaragoza de entonces, con una población que apenas llegaba a las 25.000 personas, no era de extrañar que Pellicer, colocado siempre en la arteria principal de circulación, como era el Pilar, con su muñón al aire en un cuerpo joven y robusto, llamará atención y fuera conocido por casi todos mañicos del lugar.

El joven lisiado decidió un buen día poner fin a la dura vida de mendigo que había llevado durante dos años, para tomar rumbo a la casa de sus padres en Calanda e intentar reconducir su existencia con más dignidad.

EL MILAGRO DE LOS MILAGROS
Ya en su hogar, el 29 de marzo de 1640, sucedería algo extraordinario que más tarde sería calificado como "el gran milagro", o "el milagro de los milagros."

Entre las diez y las once de la noche, mientras dormía plácidamente, le fue reimplantada repentina y definitivamente la pierna derecha que dos años antes le habían amputado.

No tuvo lugar un crecimiento de la pierna, sino una reimplantación de su miembro. Un suceso único en el mundo y difícil de asimilar. Tras notar "una fragancia y un olor suave nunca acostumbrados allí", la madre de Miguel Juan alertó a su hijo de tener dos pies, "uno encima de otro, cruzados".

El revuelo en la casa contagió al vecindario y, éste, lógico, al pueblo entero. En casa de los Pellicer no cabía un alfiler. Había un alboroto festivo. El joven comentó que cuando le despertaron soñaba que "estaba en la Capilla de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza untándose la pierna derecha con el aceite de una lámpara, como lo había acostumbrado cuando estaba en ella".

Pellicer no dudó un instante en atribuir la reimplantación de su miembro a la intervención de la Pilarica: "Antes de dormir me he encomendado muy de veras a la Virgen del Pilar".

Dos cirujanos, Juan de Rivera y Jusepe Nebot, fueron los primeros médicos en certificar, en la propia casa del protagonista, que ese suceso extraordinario e inverosímil no tenía explicación científica.

UN PROCESO ABIERTO A TODOS
A las pocas semanas, la historia de Calanda era la comidilla de media Europa y se reclamaba más información de los hechos. Se configuró como el tema estrella en muchas de las tertulias de entonces, aunque la transmisión oral de la misma no se ajustaba siempre a la realidad de los hechos, siendo enriquecida o transformada según la habilidad creativa del orador.

Ante la magnitud del asunto, el alcalde de Zaragoza, respaldado por todos sus regidores, solicitó formalmente a la Iglesia que abriera una investigación para esclarecer esos hechos, y se calificara de milagro "hecho por la madre de Dios del Pilar; de la restitución de una pierna, que a un pobre mozo de Calanda le cortaron en el Hospital de Nuestra señora de Gracia...".

El arzobispo de Zaragoza, don Pedro de Apaolaza, aceptó la petición del municipio y abrió formalmente el Proceso a dos meses y una semana de transcurrir el suceso. Su preocupación por la transparencia hizo que el Proceso fuera público y que la trascripción de todos los interrogatorios, objeciones, deducciones y otros testimonios fueran publicados con celeridad, y en lengua vulgar, o sea el castellano, para que toda la población tuviera acceso directo a esas investigaciones, pudiendo intervenir en el mismo para matizar o contradecir datos o testimonios.

El 27 de abril de 1641, el arzobispo de Zaragoza firmaría la sentencia: "Declaramos que a Miguel Juan Pellicer, de quien se trata el presente Proceso, le ha sido restituida milagrosamente la pierna derecha, que antes le habían cortado; y que no había sido obra de la naturaleza, sino que ha obrado prodigiosa y milagrosamente; y que se ha de juzgar y tener por milagro por concurrir todas las condiciones que para la esencia de verdadero milagro deben concurrir...".

Ante semejante relato es comprensible adoptar una cierta incredulidad, un arqueo de cejas o un semblante taciturno. Rompe todos los límites naturales y mentales. Es como un puñetazo que va directo a la razón.

Es la manifestación del poder de Dios en toda su plenitud. Como decía Pascal:"El Dios cristiano ha determinado dar la suficiente luz a quien quiera creer, pero también el proporcionar la suficiente oscuridad a quien no quiera hacerlo. Si se nos descubriera por entero, no tendría mérito alguno por nuestra parte adorarlo. Si se escondiese del todo, la fe resultaría imposible...". El milagro de Calanda es, posiblemente, el suceso más claro en donde Dios abandona su continuada penumbra para hacerse visible a la humanidad.
POR ÁLEX ROSAL
(Fuente: Chesterton)

miércoles, 9 de mayo de 2007

Milagro inexplicable


Enzo, el niño cuyo nacimiento inexplicable ha llevado a los altares a Fray GalvãoTestimonio de su madre, la química brasileña Sandra Grossi de Almeida CIUDAD DEL VATICANO, martes, 8 mayo 2007 (ZENIT.org).-

Entre los millones de católicos brasileños que darán la bienvenida a Benedicto XVI se encuentra la mujer que experimentó un milagro atribuido a la intercesión de Fray Antonio de Santa Ana Galvão y que permitirá su canonización el próximo 11 de mayo. Se trata de la paulista Sandra Grossi de Almeida, licenciada en Química, de 37 años, residente en Brasilia, quien dio a luz a su hijo Enzo, en 1999, ante la sorpresa de médicos y científicos.


Su caso fue reconocido como «científicamente inexplicable en su conjunto, según los actuales conocimientos científicos» por el equipo de expertos médicos, el 18 de enero de 2006, en el proceso de canonización de Fray Antonio de Santa Ana, sacerdote brasileño de la Orden de los Frailes Menores Alcantarinos, que vivió entre 1739 y 1822. Precedentemente Sandra había sufrido tres abortos naturales a causa de un problema congénito, conocido como «útero bicorde», un cartílago que se forma en medio del útero, separándolo en dos partes, lo que imposibilita el crecimiento del feto por falta de espacio.


Los tres embarazos de Sandra --en uno de los casos fueron mellizos-- llegaron sólo hasta el cuarto mes y acabaron de forma natural entre hemorragias y fuertes dolores. Sandra se había resignado a la idea de no poder concebir y decidió adoptar a Isabela, que hoy tiene 12 años. Cuando quedó embarazada por cuarta vez, era consciente de las dificultades que enfrentaría, pero quería llevar el embarazo adelante, fiel a sus convicciones católicas. «La ginecóloga me dijo que no me hiciera ilusiones, pero que haría todo cuanto estuviera a su alcance para ayudarme, y me previno claramente sobre la gran posibilidad de perder a otro niño», testimonia Sandra en la edición italiana de «L’Osservatore Romano».


Una amiga de la familia, ya fallecida, le ofreció las «píldoras de Fray Galvão», unas oraciones para pedir la intercesión de este beato brasileño. Sandra comenzó a rezar las oraciones, aunque no conocía la historia del beato. Para sorpresa de los médicos (pero no de Sandra) en la primera noche de la primera novena a Fray Galvão, la hemorragia paró y los dolores cesaron. «Fue una señal de la intercesión de Fray Galvao por mí», recuerda Sandra. En el cuarto mes de gestación la sometieron a una cirugía para cerrar el cuello del útero, un procedimiento delicado que se realizó sin que se presentaran las temidas hemorragias. Sandra siguió encomendándose a Dios por intercesión de Fray Galvao.


En el quinto mes de gestación se dio un riesgo de aborto a causa del tamaño del bebé. «Nuevamente recurrí a Fray Galvão», añade Sandra. Después de pasar por esa fase crítica, consiguió llegar a la 32ª semana de gestación, algo inimaginable para su caso. «Para los médicos parecía imposible pero no para Dios», reconoce. También parecía inimaginable la conservación del útero tras el parto, ya que el cartílago imposibilitaría la expulsión de la placenta y la única salida sería una histerectomía (extracción total del útero). El parto fue cesáreo. Enzo padeció al nacer un problema pulmonar grave, una de las principales causas de muerte entre los prematuros.


Su madre volvió a encomendarse al futuro santo. Al pequeño le quitaron los tubos al día siguiente, algo que en casos similares sucede sólo después de varias semanas. Hoy Enzo es un niño sano, de ocho años. Cuándo se le pregunta quién es Fray Galvão, responde: «He nacido gracias a él». ZS07050803

martes, 8 de mayo de 2007




"Creo para Comprender"
"Credo ut Intelligam"


Evento realizado los días 9, 10 y 11 de Octubre del 2000 en el
Gimnasio de la Universidad Autónoma de Guadalajara




El Milagro es una Manifestación Sensible de Dios: Foro Internacional Fe y Ciencia

El milagro es un hecho sensible y extraordinario que trasciende las posibilidades naturales y se muestra capaz de llegar a los indiferentes e incrédulos, expresó el Pbro. Alfredo Sáenz, reconocido teólogo investigador argentino, durante su disertación sobre la "Teología del milagro", realizada dentro del Foro Internacional Fe y Ciencia que se efectúa en la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG).


El Pbro. Alfredo Sáenz destacó al milagro como un signo preñado de trascendencia "acomodado a la inteligencia de todos" que evoca una realidad de orden superior, llevando al conocimiento de Dios. Explicó que el Concilio Vaticano Primero declaró la conveniencia de los milagros, juntamente con las profecías, en orden a dar fundamento a nuestra fe.


"Todo contacto entre Dios y el hombre es sólo factible a través de signos o símbolos. A Dios no lo podemos ver; se nos manifiesta por medio de dichos símbolos, únicos capaces de franquear la distancia infinita que media entre nosotros, tan sujetos al dominio de lo sensible, y un espíritu puro como es Dios. Lo sobre natural se transparenta a través de los sobrenatural", señaló.


Explicó también que, si bien Dios hace milagros por medio del cada acto de la naturaleza, estos no asombran al hombre porque está habituado a ellos. "Resucita un muerto y el hombre se admira, nacen miles de chicos todos los días y nadie se extraña; sin embargo, si bien se examina, mayor milagro es hacer lo que no era, que resucitar al que ya había sido".


Por la "cerrazón" y la mala voluntad de los hombres, ya sea por sus intereses personales, capricho o ideología, el milagro no se presenta igualmente persuasivo para todos.

"Por eso sucede que aún frente al auténtico milagro muchos cierran los ojos (...) y este permanecerá ajeno al que lo contempla", mencionó añadiendo que "su fuerza de persuasión es anterior a todos los análisis y sutiles inquisiciones sobre los confines de la biología o de la física. Basta que en un caso concreto aparezca el sello divino, sea por que se ve inexplicable por las fuerzas naturales, sea por lo súbito del hecho o por la desproporción de los medios empleados, el hombre se inclina a aceptar la intervención sobrehumana".


Señaló que Dios, en su misericordia, "se reservó para Sí ciertas cosas, para realizarlas en el tiempo oportuno, fuera del curso habitual a fin de que los hombres, para quienes las cosas habían perdido su valor, quedaran estupefactos al ver no cosas mayores, sino insólitas".


Hay notas características para discernir entre falsos y auténticos milagros, indicó el conferencista. Cuando algún portento tiene lugar en un contexto turbio, malsano, de exaltación enfermiza, o de exceso de sensacionalismo, el hecho debe descartarse como un milagro, al igual que cuando el presunto taumaturgo busca un beneficio material. En contraste, en sus características positivas debe considerarse la personalidad del taumaturgo, ya que "la santidad y el milagro han estado conectados muchas veces"; además del contexto en que se realiza, siendo el más adecuado el de la oración, donde "el milagro surge como la respuesta de Dios al llamamiento de nuestra inteligencia".


El Foro Internacional Fe y Ciencia "Creo para Comprender", al que acuden más de 2 mil 700 participantes, se desarrolla por iniciativa de la Federación de Estudiantes de Jalisco (FEJ).

miércoles, 25 de abril de 2007

Un niño alemán, protagonista de una curación extraordinaria



Tras un encuentro con Benedicto XVI en Colonia

JESÚS G. SÁNCHEZ-COLOMER (Semanario Alba)

Numerosos medios italianos y alemanes, como el Bild y el Express, han consignado la desaparición inexplicable del tumor cancerígeno que padecía Víctor, un niño de 6 años, natural de Düsseldorf, que en Colonia fue abrazado por el actual Pontífice, el cual, en una imagen que captaron las principales cadenas de TV en directo, le impuso sus manos y
le bendijo. Víctor, al que se ve en la imagen en el momento del encuentro, había perdido todo su cabello a causa de la quimioterapia, y tenía el cuerpo cubierto de llagas, según cuentan las crónicas. A finales de 2005, una biopsia confirmó que el mal que los médicos habían diagnosticado como incurable había desaparecido "imprevista y misteriosamente", como manifestaron en diversos medios. La curación técnicamente no se puede definir como milagro, pero según fuentes vaticanas citadas por medios alemanes, "nadie puede poner límites a la omnipotencia de Dios".

En declaraciones recogidas a Micaela, la madre de Víctor, se dice que "podéis llamarlo como queráis, pero mi hijo estaba cubierto de llagas y ahora han desaparecido". Algunos médicos y periodistas locales apuntan a la "euforia
producida por el encuentro" como causa de la curación.

Los padres de Víctor han declarado que la idea de viajar para ver al Papa fue de Víctor, a lo que accedieron a pesar de las precarias condiciones en las que se encontraba el pequeño.

Finalmente, tras numerosas gestiones y con el apoyo de la diócesis, llegaron a conseguir un pase especial para estar cerca del Papa el 19 de agosto, a las puertas de la iglesia de San Pantaleón, donde se dio el encuentro.

viernes, 20 de abril de 2007

Más de 3 millones 300 mil personas visitan al Papa en su segundo año de pontificado



CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 19 abril 2007 (ZENIT.org).- En el segundo año este pontificado, que se celebra este jueves, más de 3 millones 300 mil personas han participado en encuentros públicos con Benedicto XVI en el Vaticano.


Con motivo de este aniversario, la prefectura de la Casa Pontificia, organismo que distribuye gratuitamente las entradas a estos actos a quien las solicita, ha publicado datos estadísticos de la participación en las audiencias generales y especiales y en los Ángelus dominicales presididos por el Papa.


En los últimos doce meses, 1.020.600 personas han participado en las audiencias generales de los miércoles, 351.620 en las audiencias especiales, 536.000 en las celebraciones litúrgicas, y 1.460.000 en los Ángelus dominicales. El total de participantes en estos encuentros públicos con el Papa es de 3.368.220.

ZS07041902

jueves, 19 de abril de 2007

Cumpleaños del Papa

FELICIDADES SANTO PADRE EN SU SEGUNDO AÑO DE PONTIFICADO (19-04-2005 / 19-04-2007)

“La Misericordia de Cristo no es una gracia barata, no supone la banalización del mal. Cristo lleva en su cuerpo y en su alma todo el peso del mal, toda su fuerza destructora. El día de la venganza y el año de la misericordia coinciden en el misterio pascual, en Cristo, muerto y resucitado. Esta es la venganza de Dios: él mismo, en la persona del Hijo, sufre por nosotros. Cuanto más quedamos tocados por la Misericordia del Señor, más solidarios somos con su sufrimiento, más disponibles estamos para completar en nuestra carne «lo que falta a las tribulaciones de Cristo» (Colosenses 1, 24).
Homilía del cardenal Ratzinger en la misa por la elección del Papa. Celebrada en el Vaticano antes de comenzar el cónclave. CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 18 abril 2005

La matanza de católicos del 36 fue planificada, no espontánea

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=7896&PHPSESSID=783de6c7fe6c0286b67f3ec9bb9f63d4

José Ángel Antonio

"El silenci de les campanes", un nuevo estudio sobre aquella persecución religiosa, desmonta el mito de los “incontrolados”.

Por alguna razón, miles y miles de españoles odiaban a los curas en 1936, dice cierto mito popular. El pueblo, indignado por el alzamiento militar del 18 de julio, con las armas que tenía a mano, se fue a matar curas. Fueron sobre todo elementos incontrolados, o criminales salidos de la cárcel quienes hicieron algunos crímenes. Y en 2 meses los descontrolados mataron unos 3.400 clérigos, entre curas y frailes.

¿Pueden unos descontrolados matar 70 curas al día , que era la media de agosto de 1936?

El filólogo catalán Jordi Albertí, que se define catalanista y creyente, ha publicado una crónica analítica de los primeros meses de la Guerra Civil en Cataluña, centrándose en la persecución contra los católicos. Se titula El silenci de les campanes, la persecució religiosa durant la guerra civil, y lo ha publicado la editorial Proa.

Según Albertí, las matanzas del 36 fueron planificadas: las planificaron los comunistas libertarios, es decir el partido anarquista (la FAI) y su sindicato, la CNT. Otros grupos de la izquierda fueron cómplices en distinta medida –especialmente entusiastas los comunistas-, o bien se inhibieron con omisiones culpables.

La Legión Roja del anarquismo libertario

Para Jordi Albertí, la masacre empezó a gestarse cuando en 1922 se creó el grupo “Solidarios” (Durruti, Ascaso, García Oliver...) del que surgiría la FAI en 1927 y que para 1933 tendría el control total del sindicato CNT. En este año 1933 crean “la Legión Roja”, un grupo de acción preparado para aprovechar “los impulsos espontáneos o provocados en el pueblo” y conducirlos no a una República democrática sino a la revolución.



Los teóricos de este grupo tenían claro que la revolución se enfrentaba a “la hidra de las tres cabezas”: capital, ejército e Iglesia. De éstas, la más fácil de cortar era la Iglesia: consistía en denigrar y luego matar a gente desarmada, bien localizada, muy repartida. El efecto ideológico era muy rentable: cada parroquia en llamas era un aviso de que una nueva era y una nueva moral habían llegado. ¡La revolución!

El 18 de julio se sublevan los militares. El 19 de julio hay combates en las calles de Barcelona. Los anarquistas libertarios se apoderan de las armas del cuartel de Sant Andreu y de las Drassanes.

Datos de clero asesinado en Cataluña:
(fue la más castigada, con la excepción de Valencia):

4 obispos asesinados: Irurita (Barcelona), Huix (Lérida), Borrás (auxiliar de Tarragona), Polanco (de Teruel, ejecutado en Gerona en 1939)

Diócesis de Lérida: 270 clérigos asesinados, el 65% de los que había. [Sólo Barbastro perdió un mayor porcentaje de clérigos: el 88%].

Diócesis de Tortosa: 316 asesinados, el 62% del clero.

Diócesis de Vic: 177 asesinados, el 27% del clero.

Diócesis de Barcelona: 279 clérigos asesinados, el 22%.

Diócesis de Gerona: 194 asesinados, el 20% del clero.

Diócesis de Urgell: 109 asesinados, el 20%.

Diócesis de Solsona: 60 asesinados, el 13% del clero.

[datos de Vicente Cárcel Ortí en “La gran persecución, España 1931-1939 ” , Planeta Testimonio, 2000]

Si están organizados no son incontrolados

No eran incontrolados y no eran desorganizados. Se organizaron: en unos 200 comités de milicias y patrullas de control en Cataluña. Establecieron centros de detención. Buscaban personas concretas y tenían listas de nombres. Había que hacer la Revolución empezando por la eliminación visible de la Iglesia.

Durante medio año, las autoridades republicanas dejarán hacer a milicias y anarquistas. La sensación de impunidad al atentar contra los católicos se había incubado ya años antes, con las quemas de conventos de muchas ciudades españolas del año 1931 y 1932.

El libro de Jordi Albertí aporta numerosa documentación sobre la pasividad de los líderes políticos, incluido el presidente de la Generalitat, Companys.

La persecución a cargo de anarquistas y luego comunistas fue tan eficaz en Barcelona que el 8 de agosto de 1936 Andreu Nin, jefe del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) dice en un discurso: “había muchos problemas en España. El problema de la Iglesia nosotros lo hemos resuelto totalmente, yendo a la raíz; hemos suprimido los sacerdotes, las iglesias y el culto”.



Solidaridad Obrera , el diario anarcosindicalista de Barcelona, en plena vorágine de sangre el 15 de agosto de 1936, incitaba así: “Hay que extirpar a esta gente; la Iglesia ha de ser arrancada de cuajo de nuestro suelo”.

Y el 25 de mayo de 1937, cuando el gobierno republicano declara que debe haber libertad de culto, Solidaridad Obrera se ríe, porque ya no se ven curas en Barcelona ni hay iglesia que no haya sido destruida o confiscada, excepto la capilla de la delegación del gobierno de Euskadi en Cataluña. “¿Libertad de culto? ¿Que se puede volver a decir misa? Por lo que respecta a Madrid y Barcelona no sabemos donde se podrá hacer esa clase de pantomimas. No hay un templo en pie ni un altar donde colocar un cáliz.”

Odio y muerte, por fechas en España

Año 1931: mayo; asaltos, saqueos y quemas de casi 100 iglesias y edificios religiosos en Madrid, Valencia, Alicante, Murcia, Sevilla y Cádiz. La Guardia Civil y los bomberos no intervienen.

Año 1932: Expulsión de los jesuitas (más de 3.000). Quemas y asaltos de edificios eclesiales en Zaragoza, Córdoba, Cádiz (enero); Sevilla (abril); Granada (julio), Cádiz, Sevilla y Granada (octubre). Sensación de impunidad.

Año 1934: Revolución de Asturias, 33 curas y religiosos asesinados en Mieres, Turón, Oviedo.

Año 1936, antes del 18 de julio, día de la rebelión militar: 17 curas y religiosos asesinados.

Del 18 de julio al 1 de agosto: 861 clérigos asesinados.

Agosto de 1936: 2.077 asesinatos (más de 70 al día), incluyendo 10 obispos.

Asesinatos acumulados a 14 de septiembre : 3.400 sacerdotes y religiosos asesinados (no contamos laicos) en menos de 2 meses.

El resto de las víctimas se repartirán durante los siguientes años de la guerra.

Años de prensa antirreligiosa

Según el historiador Vicente Cárcel, en 1936 existían en España 146 diarios antirreligiosos, algunos especialmente virulentos como El socialista, El Pueblo, o El Crisol, que aplaudieron en 1931 la quema de conventos y pedían más. El Crisol ya en 1931 decía que había polvorines en los conventos. El Heraldo de Madrid decía que los frailes empezaron disparando contra los obreros.

Pero para Jordi Albertí, todo el magma previo de anticlericalismo es insuficiente para explicar la magnitud de la matanza: de la quema más o menos frecuentes de conventos a la masacre de miles de sacerdotes hay un paso que implica organización y voluntad.

Joan Peiró (ministro de Industria de la República en el gobierno de Largo Caballero) es citado por Albertí como una de las pocas voces anarquistas que hablaron contra las matanzas. Y que especificó que no se trató sólo de los anarquistas: “todos los partidos, desde Estat Català al POUM, pasando por Esquerra Republicana y el Partido Socialista Obrero catalán, han dado un contingente de ladrones y asesinos por lo menos igual al de la CNT y la FAI”, escribía en 1936 en su libro “Perill a la retaguardia”.

Mucha memoria histórica... pero nadie ha pedido perdón

El libro de Albertí viene prologado por el historiador Josep Maria Solé Sabaté: “se trata de un libro lacerante que remueve las conciencias y todavía nadie ha pedido perdón por ello”, recuerda.

La Iglesia , como colectivo organizado, ha perdonado a los asesinos de esas fechas en varias ocasiones: en documentos colectivos de los obispos ya en su carta de 1 de julio de 1937, en el documento “Constructores de la Paz” de 1986, en el documento “La fidelidad de Dios dura siempre” de 1999... sin embargo, ninguna de las organizaciones entonces implicadas han pedido perdón, efectivamente.

De hecho, el gobierno español nunca condenó ni reparó aquellos hechos: ni las quemas del año 1931 ni las matanzas del 36 al 39. Han pasado 70 años de esos hechos y se habla mucho de “memoria histórica”. Las televisiones no dejan de pasar reportajes de supervivientes de la guerra y de aquellos años, aunque casi ninguno de los mártires católicos (que no eran combatientes, sino civiles desarmados asesinados sólo por ser cristianos).

Entidades que existían entonces y ahora como el PSOE, el PCE, el POUM, la CNT, la FAI, Estat Català... ¿pedirán perdón algún día? ¿Condenarán al menos algunos de los actos de sus militantes –y no de incontrolados- contra 10.000 civiles cristianos desarmados y odiados por su fe?

España 36-39: La mayor persecución anticatólica de la historia mundial

Imperio Romano : s.I al año 313 d.C (Edicto de Constantino): se calcula que unos 50.000 mártires cristianos a lo largo de 250 años, desde Hispania hasta Asia.

Vietnam: de 1625 a 1886 , es decir, en 261 años, unos 130.000 muertos en diversas persecuciones, entre ellos 6 obispos españoles canonizados.

La Francia Revolucionaria : de 1792 a 1794 , algo más de 2.000 católicos asesinados por la fe, de ellos unos 1.000 sacerdotes y unas 750 mujeres seglares.

La China de los boxers: la rebelión boxer a inicios del s.XX mató por razones de fe a unas 3.000 personas, incluyendo gran cantidad de misioneros franciscanos, jesuitas y salesianos.

España, 1936-1939 : unos 7.000 eclesiásticos y unos 3.000 laicos martirizados por ser católicos, es decir, unos 10.000 mártires. Antonio Montero, en su libro La persecución religiosa en España, publicado en la BAC en 1961, habla de 4.184 sacerdotes diocesanos (incluidos 12 obispos y muchos seminaristas), 2.365 religiosos y 283 monjas. Pero a medida que han avanzado las investigaciones se ven cifras mayores: Montero contaba 334 sacerdotes asesinados en Madrid, mientras que la postulación de la causa ha visto luego que eran al menos 491.