domingo, 9 de diciembre de 2007

Sangre de Cristo una vez más certificada

Fuente: cristusrex.org

Milagro de Blanot




Blanot es un pueblecito francés del cantón de Liernais, que antes de la Revolución Francesa pertenecía a la Diócesis de Autun.


Su Obispo, Pierre Bertrand, hizo una investigación canónica el mismo año en el que ocurre el milagro. Gracias a estos documentos contemporáneos poseemos una relación detallada de los hechos.

El día de Pascua de 1331, muy de mañana, Messer Hugues de Baulmes, Vicario de Blanot, celebró la Misa y distribuyó la comunión. Cuando la fue a recibir Jacquette, viuda de Renaud, un trocito de la Hostia consagrada cayó de la boca de esta mujer sobre un paño sostenido por dos acólitos.

Jacquette no se dio cuenta, pero uno de los acólitos, Tommaso Caillot, vio que la Partícula estaba a punto de caer y llamó al sacerdote que ya estaba guardando el copón en el altar: “Sire, Sire, vuelva aquí, porque el Cuerpo de Nuestro Señor ha caído de la boca de esta señora en el paño”.
El celebrante vino a recoger la Partícula caída en el paño pero, de repente, la Partícula, de un tamaño de una quinta parte de una Hostia normal, del tamaño de una moneda pequeña, desapareció y en su lugar se vio que del paño surgía una gota de sangre.


"Viendo esto, -relata el proceso canónico- el Vicario lavó el paño en la sacristía. Pero tras haberlo lavado y frotado, una, dos, tres, cuatro y cinco veces, cuanto más lo lavaba, la mancha de Sangre se hacía más roja y más grande. El Vicario, maravillado y llorando, pidió un cuchillo y Tommaso Caillot le dio el suyo. Entonces cortó sobre el altar la parte del paño que estaba roja y la colocó en un relicario después de haberla mostrado a la gente diciendo: “Buena gente, podéis creer que aquí está la preciosísima Sangre de nuestro Señor Jesucristo, porque yo he tratado de todas las maneras posibles de lavarla, pero no he logrado de ninguna forma separarla de este paño”.

El culto de la reliquia

Informado el Obispo de Autun, mandó a su Oficial, Jean Javroisier a examinar el hecho. Éste llegó a Blanot acompañado del Arcipreste de Lucenay, del señor d'Effours, Ugo Chapelot y del Notario real y apostólico, Stefano Angovrand.

Comparecieron Jacquette Renaud, el sacerdote y todos los testigos, declarando que “clara, expresa, ocular y manifiestamente ellos han visto esta partícula de la Hostia transformarse en esta gota de sangre”.


El Oficial, tras haber examinado la parte ensangrentada del paño y haber escuchado los testimonios, declaró que había que creer en el milagro. El Obispo lo aprobó.

Al año siguiente, el Papa Juan XXII concedió indulgencias a todos los que hicieran celebrar Misas en la iglesia de Blanot o bien ofrecieran ornamentos sagrados o acompañaran a la Eucaristía en procesión.

La reliquia se colocó en una urna de cristal.

En el siglo XVIII el Obispo de Autun, Mons. Montazet, examinó el paño y vio que el tejido aún estaba rojo y perfectamente conservado, a pesar de la humedad de la iglesia.

Durante cuatro siglos, acudían a Blanot procesiones de los alrededores. Los párrocos las suspendieron hacia 1740, porque la gente se dedicaba después a diversiones de mal gusto.

Durante la Revolución Francesa, el sagrario fue destrozado y la iglesia asaltada y robada. Querían romper el relicario, pero un habitante de Blanot lo impidió y dos buenos cristianos, Dominique Cortel y su hermana Lazarette, se llevaron la reliquia a su casa. Los domingos y fiestas los fieles acudían para orar ante este tesoro. Pasada la tormenta revolucionaria, volvió a la iglesia.

Hoy se sigue venerando el paño con la sangre. A pesar de los siglos no se ha convertido en polvo y las manchas de sangre se siguen viendo claramente.

Anualmente se le rinde especial veneración el día del Corpus.

domingo, 18 de noviembre de 2007

domingo, 11 de noviembre de 2007

Milagro de última hora

Fuente: Zenit Ceferino

El milagro que dio paso a la beatificación de Ceferino NamuncuráCÓRDOBA (ARGENTINA), viernes, 9 noviembre 2007 (ZENIT.org-Aica).-


Valeria Varela vivía en Bialet Massé, Córdoba, y tenía 24 años cuando le diagnosticaron un caroecarcinoma que podría derivar en metástasis en unos pocos días, por lo que debía inmediatamente comenzar el tratamiento con quimioterapia.


Después de pedirle al joven indígena se curó en forma instantánea, e incluso pudo concebir nuevamente. El hecho, absolutamente inexplicable para la ciencia, ocurrió en el año 2000.Valeria se casó en 1998 con Joseph Koua, africano. A los tres meses quedó embarazada, sufrió un aborto espontáneo y en octubre de 2000 los médicos le detectaron el tumor maligno en el útero.


Era un viernes y debía comenzar con la quimioterapia el lunes siguiente. Esa noche, contó, encontró una revista sobre Ceferino Namuncurá, con quien se sintió identificada por la juventud, y le «exigió» que la ayudara.El lunes siguiente, al realizarle los estudios previos al tratamiento, los médicos vieron que no había ningún tumor. El cáncer había desaparecido completamente y hoy es madre de tres hijas.


La causa llegó a Roma desde Córdoba, donde durante cuatro años se estudió y la Congregación para las Causas de los Santos dictaminó que, desde el punto de vista clínico, la curación sometida a su juicio científico, era inexplicable. La sesión del 15 de mayo de cardenales y obispos que forman parte de dicha congregación aprobó por unanimidad el milagro atribuido a la intercesión del venerable Siervo de Dios Ceferino Namuncurá. Y el pasado 6 de julio Benedicto XVI firmó el decreto sobre el milagro por lo que Ceferino será declarado beato el próximo domingo.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Casia, milagro por partida doble

Fuente: Corazones.org



Casia es un hermoso pueblecito anidado en las montañas de la Umbría. Este pueblo es mas conocido por su hija Santa Rita cuyo cuerpo descansa en la basílica, pero también aquí se conserva la reliquia de un insigne milagro Eucarístico que tuvo lugar en Siena, Italia, en 1330.

En la capilla del milagro, debajo del tabernáculo hay una caja de cristal con los huesos del Beato Simone Fidati, quien estuvo envuelto en el Milagro Eucarístico. El Padre Simone fue sacerdote Agustino durante la mitad del siglo 14. Era conocido a través de la Umbría como un hombre sabio y santo, a pesar de que era muy joven. Otros sacerdotes le buscaban para confesarse. Durante el tiempo que el Beato Simone estuvo asignado al monasterio Agustino de Siena, un día un sacerdote vino a el para hacerle esta extraña confesión.


Había perdido su respeto por la Eucaristía. De esto nosotros podríamos deducir que el posiblemente no creía que en la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía. En la vida de este sacerdote no quedaba entusiasmo. Hacía las cosas por rutina y porque tenia que hacerlo, pero cada vez se desprendía mas y mas de Dios y de su congregación.

Este sacerdote recibió una llamada de un enfermo. En vez de poner la Eucaristía en el relicario para llevarla cerca de su corazón, el sacerdote tomó la Hostia e irreverentemente la puso entre las páginas del Breviario. Cuando llegó a la casa del enfermo, lo preparó para recibir la Eucaristía. Abrió el libro para tomar la Hostia y darle la comunión. Al abrir el libro, el sacerdote fue sacudido al encontrar en su lugar dos manchas redondas de sangre en las páginas, una frente a la otra. El sacerdote se fue de la casa con gran pánico, e inmediatamente buscó a Beato Simone, quien era conocido por su santidad.

Beato Simone, escucho al sacerdote contarle su pecado y el milagro, y le dio la absolución. Pero obtuvo de el las dos páginas manchadas de sangre. Una fue puesta en un tabernáculo en Perugia y la otra, con la Santa Hostia adherida fue al monasterio Agustino en Cascia.
El milagro Eucarístico ha sido venerado a través de los años en el monasterio Agustino de Cascia. Fue verificado por el Obispo de allí. Ha sido llevado en procesión solemne durante la fiesta del Cuerpo de Cristo. El Papa ha concedido indulgencias especiales a esos que veneren el Milagro Eucarístico.

En 1930, hubo un Congreso Eucarístico en Norcia, cerca de Cascia. En esta ocasión se hizo una hermosa Custodia para llevar el Milagro Eucarístico. Fue un honor del Sexto Centenario del milagro. Cuando una nueva iglesia en honor de Santa Rita fue construida, al lado del monasterio Agustino, se construyo una capilla especial para el Milagro Eucarístico.

A este milagro se le atribuye un fenómeno muy extraño. ¿O podría ser un milagro dentro de un milagro? A través de los años las personas empezaron a notar un cambio en la pagina con la mancha de sangre. Un rostro comenzó a aparecer en la página. Es casi como si un color mas oscuro apareciera en ciertas partes de la página. Hay algunos que ven el rostro de Cristo. Cuando el sacerdote en el santuario abre el tabernáculo para mostrar a los fieles el Milagro Eucarístico, se pone sus vestimentas. Cuando trae la Custodia al Altar, pone una linterna detrás de la página para mostrar el rostro. Es un perfil perfectamente formado de un hombre con barba y bigote.

El milagro Eucarístico ha sido venerado durante siglos por los fieles y su culto promovido por los Sumos Pontífices con la concesión de especiales e importantes indulgencias, como la de la Porciúncula, que le fue decretada por el Papa Bonifacio IX en 1401. El prodigio es conmemorado de forma especial en la fiesta del Corpus Christi en que se lleva la reliquia en solemnemente procesión.Para conmemorar el sexto centenario del prodigio en 1930 se celebró un congreso eucarístico de la diócesis de Nurcia en Casia, se inauguró una artística custodia y fue publicada toda la documentación histórica disponible sobre el suceso.

En la misma Iglesia donde está el cuerpo de Santa Rita, se ven alrededor del altar principal, los Milagros de Bolsena/Orvieto, Lanciano, San Antonio y el Burro, Santa Clara de Asis y los Sarracenos, y la Multiplicación de los Panes y los Peces. Otro vitral muestra un libro abierto, con dos manchas redondas rojas en las páginas una frente a la otra, este es el Milagro Eucarístico de Cascia.

Dr. A. MORINI- La reliquia del «Copus Christi» de Casia. Librería Editrice Fimentina - 1930.

domingo, 28 de octubre de 2007

La santa duda de Ivorra

Fuente: Corazones.org


A un cuarto de hora del pueblo español de Ivorra, situado en el obispado de Solsona (Cataluña, España), hay una antiquísima capilla llamada Santa María, la cual, hace diez siglos, fue el escenario de un milagro Eucarístico.

Mientras celebraba la Santa Misa, un día del año 1010, el Reverendo Bernardo Oliver, rector de dicha capilla, en el momento de pronunciar las palabras de consagración sobre el cáliz, le asaltó una fuerte tentación de duda referente a la presencia real de Jesucristo en el vino consagrado.

Fuese que el sacerdote no hubiese rechazado la tentación con la prontitud debida o que el Señor se sirviera de ella para confirmar una vez más la verdad del dogma de la Transubstanciación , con un prodigio de su omnipotencia, el caso fue que comenzó a brotar del cáliz una fuente de Sangre tan abundante y copiosa que, empapó los corporales y no paró hasta esparcirse por el pavimento de la capilla. No hay palabras para explicar la turbación del sacerdote celebrante y la admiración de los asistentes al Santo Sacrificio de la Misa, delante de un prodigio tan sorprendente.

La noticia corrió enseguida por todo el pueblo y algunas piadosas mujeres se apresuraron a empapar en aquella Sangre milagrosa lo primero que tuvieron a mano, que fueron unas pobres estopas.

Mientras esto ocurría dentro de la capilla, las campanas, en lo alto de la torre, comenzaron a repicar solas, como para anunciar a todo el contorno tan grande y prodigiosa nueva.

La confirmación de un santo obispo y del Papa
Entre los muchos que acudieron a presenciar el milagro estaba San Ermengol, Obispo de Urgel, que entonces estaba casualmente en Guisona. Este santo, después de informarse bien de todas las circunstancias, no pudo menos que reconocer que se trataba de un hecho sobrenatural y divino.

Años mas tarde, deseoso de proceder con toda la discreción y prudencia que la Iglesia acostumbra a emplear en casos semejantes, el obispo Ermengol recogió parte de aquella Sangre preciosísima y se encaminó hacia Roma, para dar cuenta de ello al Santo Padre, que era entonces Sergio IV.

El Papa escuchó sorprendido y admirado el relato que le hizo el santo obispo, y después de aprobar la conducta de San Ermengol dió crédito a la historia y autorizó el culto de aquella Sangre prodigiosa, quiso corresponder al rico presente que se le hacía y regaló al santo diferentes y preciosas reliquias, entre ellas una espina de la corona de nuestro Señor Jesucristo.

Estas reliquias, junto con los corporales tintos en aquella Sangre milagrosa, que todavía se conservan y veneran en Ivorra, son objeto de dos fiestas, que se celebran anualmente en memoria perenne de aquel prodigio: la primera el II Domingo de Pascua y la segunda, el día 16 de agosto, ambas con gran solemnidad.

Comprueba además la verdad de este hecho, un documento antiquísimo, copia autentica de la Bulla que el mencionado Papa Sergio IV dio el año segundo de su pontificado (1010), autorizando el culto y la veneración de la prodigiosa reliquia, y un Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos, firmado el 27 de junio, de 1868, confirmando dicha autorización.

El milagro Eucarístico de Ivorra y la ciencia
Tomado de La Vanguardia Digital (http://www.lavanguardia.es/) Sábado, 13 de mayo de 2000. Si desea ver la noticia original, debe pulsar sobre el link que aparece a continuación:http://www.lavanguardia.es/cgi-bin/noticia.pl?dia=13_05&link=rb1307a&sec=bar

Mil años después (del milagro Eucarístico de Ivorra), la ciencia puede ayudar a despejar las dudas que aún puedan tener los más incrédulos.

El resultado de unos análisis efectuados en una universidad norteamericana han certificado la autenticidad de la tela y de la sangre contenida en algunas de las reliquias que se conservan en el santuario de la Mare de Déu de Ivorra, donde se venera el Sant Dubte. Las pruebas no acaban aquí, porque todavía están pendientes más análisis que se llevarán a cabo en un labotario de Alemania. "Se trata -afirma Mosén Fermí Manteca, rector de Ivorra- de realizar un estudio histórico lo más riguroso posible, una revisión del milagro con intencionalidad histórica. El Vaticano, con motivo del Jubileo, quería repasar cómo se ha vivido la eucaristía a lo largo de la historia de la Iglesia."

El milagro del Sant Dubte ha condicionado la vida de Ivorra desde entonces. La adoración religiosa a las reliquias que el Papa Sergio IV cedió al pueblo fue muy popular durante la edad media, pero el actual santuario no se construyó hasta el siglo XVI, aunque se ha reconstruido hace poco. Mosén Fermí Manteca ve cercana ya la celebración del milenario del Sant Dubte. Por eso, ha adaptado la tradición y la devoción a los nuevos tiempos.

domingo, 21 de octubre de 2007

Primera fiesta dedicada a la Eucaristía

Fuente: Corazones.org


Introducción
La pintoresca ciudad de Daroca está situada a unas 50 millas de Zaragoza. Es la primera población española, y quizás del mundo, que estableció una fiesta pública en honor al Santísimo Sacramento.

Fue escogida por Nuestro Señor Jesús para ser la custodia del Milagro Eucarístico. Contra una gran lucha y oposición, el Señor escogió este lugar, y lo hizo todo a Su manera.

Historia del Milagro Eucarístico
Los hechos transcurrieron así: Los Musulmanes, quienes siglos antes habían conquistado casi toda la península ibérica, tenían control de Valencia. Las tropas cristianas de Aragón se unieron para defender sus tierras y reconquistar lo perdido.

Las tropas Cristianas de Daroca, Teruel y Calatayud se disponían a conquistar a los moros el Castillo de Chío, Luchente, distante tres leguas de Játiva, el día 23 de febrero, de 1239.


El Capellán D.Mateo Martínez, de Daroca, celebraba momentos antes misa en la que consagró seis formas destinadas a la comunión de los seis capitanes de aquellas tropas: Don Jiménez Pérez, Don Fernando Sánchez, Don Pedro, Don Raimundo, Don Guillermo, y Don Simone Carroz. Un ataque sorpresivo del enemigo obligó a suspender la misa, ocultando el capellán las formas que ya estaban consagradas, envueltas en los corporales en un pedregal del monte.

Rechazado el ataque del que salieron los cristianos victoriosos, los comandantes pidieron al sacerdote que les diera la Comunión en acción de gracias al Señor por la victoria. El Padre Mateo fue al lugar donde las había escondido y se encontró a las seis hostias empapadas en sangre y pegadas a los Corporales.

Los comandantes se regocijaron ante lo que vieron. Tomaron esto como una señal de Jesús de que iban a ser victoriosos. Hicieron que el sacerdote levantara el corporal manchado de sangre en un marco, como un estandarte. Volvieron a batalla contra los Moros, y el castillo de Chio fue recapturado. El mérito de esta batalla triunfal, se le dio al Milagro Eucarístico bondadosamente otorgado por el Señor. Los seis comandantes eran todos de diferentes regiones de España. Cada uno de ellos creía que el sagrado corporal debía de ir a su ciudad, para ser honrado en la Catedral. Lo que empezó como una discusión sobre donde se colocaba el corporal. Decidieron hacer un sorteo. Tres veces, la ciudad de Daroca fue escogida para ser el hogar del Milagro Eucarístico. Pero dos comandantes no estaban de acuerdo. El general principal, propuso como solución un compromiso. Pondrían el corporal en la espalda de una mula Arabe, cogida en la conquista. La mula nunca había pisado tierra Cristiana antes del ataque Arabe a España. El plan era dejar que la mula vagara como quisiera, hasta que encontrara un lugar donde parar. En donde se detuviera sería el lugar escogido por el Señor para que se quedara allí el corporal. El plan se llevó a efecto.

Lápida a la entrada de la Iglesia de la Trinidad donde "encontró Daroca el Tesoro inestimable de sus Sagrados Corporales"pues aquí cayó muerta la mula que los traía.

La fecha era el 24 de Febrero de 1239. La mula dejó el cerro de Codol, y empezó su jornada. Iba seguida por la asistencia cercana de sacerdotes con velas encendidas, y soldados. El primer camino que la mulo tomó fue hacia Valencia, pero nunca entró en esa ciudad. La mula continuó cruzando una quebrada que va de Catarroja a Manizes, tocando Segorbe, Jerica y Teruel. Pero no entró en ninguna de esas ciudades. La mula viajó durante 12 días una distancia de más de 200 millas antes de doblar las rodillas y caer muerta enfrente a la Iglesia de San Marcos, en la ciudad de Daroca (hoy Iglesia de la Trinidad). El corporal estuvo en esta iglesia hasta que se trasladó a la iglesia de Santa María.

La fecha fue el 7 de marzo, que se convertiría en la fiesta de Santo Tomás de Aquino, un gran defensor de la Eucaristía. ( En la época del milagro, 1239, Santo Tomas tenía 14 años. Después de su muerte, a mitad del siglo catorce, fue nombrado protector del Milagro Eucarístico de Daroca ).

Hay tradiciones y leyendas atadas al viaje de la mula. Se dice que durante los 12 días sucedieron muchas cosas milagrosas, como música y cantos angelicales, furia de demonios que abandonaban almas que habían poseído, muchas conversiones de pecadores. Pero no hay ninguna documentación sobre esto. Estas son historias locales que se han desarrollado a través de los años. Hay sin embargo, documentación sobre el Milagro Eucarístico de Luchente, del peregrinaje de la mula, y de la elección celestial de Daroca como la ciudad escogida para que el corporal fuera venerado.

Una hermosa Iglesia fue construida para ser el hogar de este regalo especial al pueblo de Daroca. Un relicario majestuoso fue creado en 1385. Esculturas representando los hechos que conducían al milagro fueron colocadas en la Iglesia, como por ejemplo la Batalla de Luchente, al Padre Don Martínez levantando el corporal como un estandarte de batalla, el viaje de la mula, y la llegada a Daroca.

En 1261, personas de Daroca fueron a Roma para informarle al Papa Urbano IV sobre el Milagro Eucarístico de Daroca. El Papa Urbano IV, Santiago Pantaleón, era contemporáneo de la Beata Juliana de Liege, la monja que se pasó su vida tratando de instituir un día de fiesta para el Santísimo Sacramento. El Papa Urbano IV fue el papa que declaró que el Milagro Eucarístico de Bolsena era auténtico, y un año después instituyó la Fiesta de "Corpus Cristi". Se cree que el Papa Urbano IV, aceptó las noticias del Milagro Eucarístico de Daroca como una señal más del Señor de que El quería que esta fiesta fuese instituida.

En 1444, el Papa Eugenio IV concedió un año de Jubileo para Daroca, cada 10 años. Este fue el mismo Papa que hizo auténtico el Milagro Eucarístico de Walldurn, Alemania, y el Milagro Eucarístico de Ferrara, Italia. Fue durante ese tiempo que la ciudad de Daroca escogió a Santo Tomás de Aquino como el Protector del Milagro Eucarístico. El Papa Sixto IV también le concedió un jubileo al Milagro de Daroca, cada 6 años.

La sangre en el corporal ha sido analizada, y ha sido determinado que es de origen humano. No hay ningún dato sobre el tipo de sangre.

Una Iglesia fue construida en Daroca, especialmente para los Sagrados Corporales. En el siglo 15 y 16 la Iglesia fue agrandada. Hoy es conocida como Iglesia de Santa María Colegiata. En la pared, donde esta la capilla de los Sagrados Corporales, se puede observar las escenas del milagro. Este Milagro de Daroca, es conocido por todo el mundo y fue documentado oficialmente en el año 1340.

domingo, 14 de octubre de 2007

13 años nutriéndose sólo de la Eucaristía

Autor: Catholic.net Fuente: Catholic.net


Alejandrina María da Costa, Beata



Laica portuguesa, miembro de la Unión de Cooperadores Salesianos, apóstol del sufrimiento reparador (fecha de beatificación: 25 de abril de 2004).Nació en Balasar, provincia de Oporto y archidiócesis de Braga (Portugal) el 30 de marzo de 1904, y fue bautizada el 2 de abril siguiente, Sábado santo. Fue educada cristianamente por su madre, junto con su hermana Deolinda. Alejandrina permaneció con su familia hasta los siete años; después fue enviada a Póvoa do Varzim, donde se alojó con la familia de un carpintero, para poder asistir a la escuela primaria, pues no había en Balasar. Allí hizo la primera comunión en 1911; el año siguiente recibió el sacramento de la confirmación.

Después de dieciocho meses, volvió a Balasar. Con su madre y su hermana se trasladó, luego, a vivir a la localidad de «Calvario», donde permaneció hasta su muerte.Comenzó a trabajar en el campo. Su adolescencia fue muy feliz; tenía un carácter comunicativo, y era muy apreciada por sus compañeras. Sin embargo, a los doce años se enfermó: una grave infección (quizá tifoidea) la llevó a un paso de la muerte. Superó el peligro, pero a consecuencia de ello, su constitución quedó debilitada para siempre.Cuando tenía catorce años sucedió un hecho decisivo para su vida. Era el Sábado santo de 1918. Ese día ella, su hermana Deolinda y una muchacha aprendiz realizaban su trabajo de costura, cuando se dieron cuenta de que tres hombres trataban de entrar en su casa. A pesar de que las puertas estaban cerradas, los tres lograron forzarlas y entraron. Alejandrina, para salvar su pureza amenazada, no dudó en tirarse por la ventana desde una altura de cuatro metros.


Las consecuencias fueron terribles, aunque no inmediatas. En efecto, las diversas visitas médicas a las que se sometió sucesivamente diagnosticaron siempre con mayor claridad un hecho irreversible.Hasta los diecinueve años pudo aún arrastrarse hasta la iglesia, donde, totalmente contrahecha, permanecía gustosa, con gran admiración de la gente. La parálisis fue progresando cada vez más, hasta que los dolores se volvieron horribles, las articulaciones perdieron su movimiento y ella quedó completamente paralítica. Era el 14 de abril de 1925.


En los restantes treinta años de su vida Alejandrina no pudo levantarse de la cama.Hasta el año 1928 no dejó de pedirle al Señor, por intercesión de la Virgen, la gracia de la curación, prometiendo que, si se curaba, se haría misionera. Pero, cuando comprendió que el sufrimiento era su vocación, lo abrazó con prontitud. Decía: «Nuestra Señora me ha concedido una gracia aún mayor. Primero la resignación, después la conformidad completa a la voluntad de Dios y, por último, el deseo de sufrir».


A este período se remontan sus primeros fenómenos místicos, cuando inició una vida de profunda unión con Jesús en el sagrario, por medio de María santísima. Un día que estaba sola, le vino improvisamente este pensamiento: «Jesús, tú estás prisionero en el sagrario y yo en mi lecho por tu voluntad. Nos haremos compañía». Desde entonces comenzó su primera misión: ser como la lámpara del sagrario.


Pasaba sus noches como peregrinando de sagrario en sagrario. En cada misa se ofrecía al eterno Padre como víctima por los pecadores, junto con Jesús y según sus intenciones. En la medida en que percibía de manera más clara su vocación de víctima, crecía en ella el amor al sufrimiento. Hizo el voto de hacer siempre lo que fuera más perfecto.Del viernes 3 de octubre de 1938 al 24 de marzo de 1942, o sea, 182 veces, vivió cada viernes los sufrimientos de la Pasión. Superando su estado habitual de parálisis, bajaba del lecho y con movimientos y gestos acompañados de fortísimos dolores, reproducía los diversos momentos del vía crucis, durante tres horas y media. «Amar, sufrir, reparar» fue el programa que le indicó el Señor.


Desde 1934, por mandato de su director espiritual, ponía por escrito todo lo que le decía Jesús.En 1936, por orden de Jesús, pidió al Santo Padre la consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María. Esta súplica fue varias veces renovada hasta 1941, por lo que la Santa Sede interrogó tres veces al arzobispo de Braga sobre Alejandrina.


El 31 de octubre de 1942, Pío XII consagró el mundo al Corazón Inmaculado de María con un mensaje transmitido a Fátima en lengua portuguesa. Este acto lo renovó en Roma en la basílica de San Pedro el 8 de diciembre del mismo año.Desde el 27 de marzo de 1942, Alejandrina dejó de alimentarse, viviendo sólo de la Eucaristía. En 1943, durante cuarenta días y cuarenta noches, su ayuno absoluto y su anuria fueron estrictamente controlados por médicos en el hospital de la Foz do Douro cerca de Oporto.


En 1944 su nuevo director espiritual la animó para que siguiera dictando su diario, después de constatar la altura espiritual a la que había llegado; ella obedeció con docilidad hasta la muerte. En el mismo año 1944 Alejandrina se inscribió en la Unión de los cooperadores salesianos. Rezó y sufrió por la santificación de los cooperadores de todo el mundo.A pesar de sus sufrimientos, seguía interesándose e ingeniándose en favor de los pobres, del bien espiritual de los parroquianos y de otras muchas personas que recurrían a ella. Promovió triduos, cuarenta horas y ejercicios cuaresmales en su parroquia.


Especialmente en los últimos años de vida, muchas personas acudían a ella incluso desde lejos, atraídas por su fama de santidad; y bastantes atribuían a sus consejos su conversión.El 7 de enero de 1955 se le anunció que sería el año de su muerte. El 12 de octubre quiso recibir la unción de los enfermos. El 13 de octubre, aniversario de la última aparición de la Virgen de Fátima, se la oyó exclamar: «Soy feliz, porque voy al cielo». A las 19,30 expiró.


(Texto: L’Osservatore romano, edición en lengua española, 23 de abril de 2004).

domingo, 7 de octubre de 2007

Un ateo (nobel de medicina) se convierte en Lourdes

Fuente: http://moralyluces.wordpress.com/2007/07/20/la-conversion-de-alexis-carrel/
Publicado por moral y luces on 20/07/07


La conversión de Alexis Carrel, premio Nobel de Medicina




Primero voy a contar el milagro que fue causa de la conversión de Alexis Carrel. Alexis Carrel era premio Nobel de Medicina, y era ateo; y quiso reírse de Lourdes. Fue allí a demostrar que lo de Lourdes era una patraña, que aquello era menti ra, que aquello era todo un fraude. Y así subió al tren de una peregrinación que iba a Lourdes.

He de decir primero que en Lourdes existe una Oficina Médica donde hay médicos, de todas las nacionalidades y de todas las ideologías, que estudian a los enfermos antes y después de salir. Existe un libro, que se titula Curaciones milagrosas modernas, escrito por el doctor Leuret, director de la Oficina Médica de Lourdes. En ese libro hay radiografías antes y después de los milagros, con las firmas de médicos que garantizan que estas curaciones instantáneas de ninguna manera se deben a la medicina. Personas que entran con es­tas radiografías y salen repentinamente curadas.

Pero sigamos con el caso de Alexis Carrel, pre­mio Nobel de Medicina y ateo. El iba a Lourdes a reírse. En el tren en el que iba, una enferma, que se llamaba Marie Ferrand Bayllie, se pone a morir. Piden un médico, y Alexis Carrel va a ver a aquella mujer que tenía, al parecer, una peritonitis. Alexis Carrel dice que esa mujer se muere, que esa mujer no llega a Lourdes. No hay nada que hacer. Está desahuciada. Sabía lo que tenía aquella mujer, y sabía que aquello era gravísimo. Entonces, de broma, dice:
-Bueno, si esta mujer se cura en Lourdes, entonces yo creería en Lourdes.

Dios le tomó la palabra. Aquella mujer llegó a Lourdes. Y ante los ojos atónitos de Alexis Carrel aquella mujer instantáneamente se cura de su enfermedad. El cumple su palabra y se convierte. Tiene un libro muy bonito, que se llama Mi viaje a Lourdes, donde cuenta su conversión. En este libro hay una oración muy bonita a la Virgen, en la que le da las gracias por haberle permitido presenciar aquel milagro maravilloso que le llevó a la fe.

domingo, 30 de septiembre de 2007

La sangre de san Pantaleon: una cita con el misterio

Fuente: Francisco Contreras Gil (comentariosdelibros.com)


Más de cinco mil personas acuden los días 26 y 27 de julio a la madrileña Iglesia de la Encarnación para venerar y admirar el prodigio de la licuefacción de la sangre de San Pantaleón. Y cada año, como es habitual, surge la misma incógnita, ¿Se producirá uno de los pocos fenómenos paranormales que se repite año tras año?

Cerca de las cuatro de la tarde, en la Iglesia de la Encarnación de Madrid, todo esta dispuesto para el evento. Sobre el altar mayor se ubica una vitrina en cuyo interior se encuentra uno de los objetos más preciados del Real Convento de la Encarnación: el relicario que supuestamente alberga la sangre de San Pantaleón y que durante su festividad sufre una transformación inexplicable.


Las monjas agustinas recoletas son las encargadas de anunciar que el prodigio ha comenzado. El contenido de la pequeña ampolla sufre una metamorfosis insólita. Durante 48 horas la sustancia, que a lo largo del año se conserva y puede contemplar de un color rojo oscuro y seca en la teca, empieza a convertirse, poco a poco, en un líquido de una tonalidad brillante.

Durante este periodo de tiempo serán muchos los fieles que se acercarán al recinto sagrado para expresar su devoción, cumplir sus promesas o simplemente satisfacer la curiosidad.
Una oportunidad única para poder vivir, cara a cara, lo imposible. Un fenómeno que ha fascinado a todos aquellos que lo han contemplado y que ha motivado el estudio de diversos especialistas para intentar esclarecer el enigma.

San Pantaleón
Pero, ¿quién fue Pantaleón? Hijo de Eustorgio y Eucuba, su nombre significa “en todo semejante al León” según las actas bolandistas. Nació en Necodemia, lo que hoy en día es la actual Izmit, en Turquía. Fue un destacado médico de la nobleza y corte al igual que su padre. Pero su vida cambió radicalmente al convertirse al cristianismo que profesaba su madre. Tras ser asediado y buscado, Galerio Maximino ordenó su muerte. Su martirio se llevó a cabo en el año 305 d. de C., aunque la verdadera fecha de su fallecimiento sigue siendo un misterio, ya que su nombre no aparece reflejado ni en las Actas de los Mártires ni en la Historia Eclesiástica de Eusebio de Cesárea.

Tras su trágico final, según cuenta la tradición, varios fieles recogieron su sangre con pequeños algodones y la fueron guardando en ampollas de cristal que posteriormente se distribuyeron por diferentes partes de Italia y otros países para su culto.

Su fama aumentó en la Península Ibérica en el siglo XVII. Concretamente en el año 1611, cuando la hija del virrey Juan de Zúñiga, que posteriormente sería la fundadora del Real Monasterio de la Encarnación, trajo la reliquia a nuestro país. Sus curaciones milagrosas y los cambios de estado líquido a sólido y viceversa motivaron que las autoridades eclesiásticas intervinieran ante el auge de los sucesos portentosos: El Santo Oficio quería saber si el origen de estos quiméricos episodios era diabólico o celestial.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Primer milagro de Ntra. Sra. de Lourdes

Fuente: ABC (Diario digital)
Sociedad - 14-2-2004 03:00:04


Con más de cinco millones de peregrinos al año, el santuario de Nuestra Señora de Lourdes -que este miércoles celebró la festividad de su virgen- es uno de los más venerados por los fieles cristianos, quienes acuden en busca de las «curaciones milagrosas», más de 7.000, que acaecen en la cueva de Massabielle desde que en 1858 tuviera lugar el primer milagro.


Pocas horas después de que las manos de Bernardette hiciesen brotar un manantial en la cueva de Massabielle, un obrero que se había quedado ciego por una explosión de dinamita envió a su hija a buscar agua para lavarse los ojos. Era el 25 de febrero de 1858.Tres días despues, Louis Buriette, había recobrado totalmente la vista y protagonizaba el primer milagro documentado.


Desde entonces, la Comision Médica de Lourdes ha declarado «médicamente inexplicables» más de 7.000 curaciones, de las cuales 67 han sido declaradas oficialmente «milagrosas» por la Iglesia católica.


En realidad, el número de curaciones en ese manantial de salud para el alma y para el cuerpo es muchísimo mayor, debido a que la comisión médica solo acepta casos con una clara historia clínica y a que muchos se producen de regreso en casa. Al cabo de un siglo y medio, los milagros continúan, y la comisión médica estudia cada año unos 30 casos sorprendentes, que documenta y conserva en sus archivos hasta que el paso del tiempo demuestra que la curación es duradera.


Una de las últimas curaciones espectaculares ha sido la de Giulia Mongelli Tofani, paralítica total desde hace varios años, quien acudió el pasado otoño en una peregrinación dirigida por el cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, y volvió curada. Perplejidad y escepticismo El testigo más prestigioso de uno de estos milagros fue el premio Nobel de Medicina Alexis Carrel, que viajó en 1910 para estudiar lo que consideraba, como médico no creyente, «curaciones psicológicas debidas a la histeria de las masas».


Durante el viaje en tren desde París, Carrel administró inyecciones de morfina a una mujer en fase final de una peritonitis tuberculosa, y anotó con rabia en su diario ese caso de fanatismo religioso: llevar a un enfermo grave, en pleno agosto, a morir lejos de casa. Al día siguiente, en la explanada, Carrel vio cómo el color regresaba al rostro de aquella mujer inconsciente y cómo su abdomen, horriblemente hinchado, descendía al tamaño normal. Totalmente desconcertado, el doctor acompañó a Marie Ferrand a la enfermería donde los médicos comprobaron que estaba curada.


Jean-Pierre Bély, un enfermero de Angulema que sufría una esclerosis en placas y llevaba año y medio sin poder moverse ni siquiera en silla de ruedas, se curó de repente el 9 de octubre de 1987. «Cuando estaba en la explanada -relata-, empecé a sentir un tremendo frío y después un calor muy dulce. Por la noche, sentí que alguien me tocaba y escuché interiormente la invitación «levántate y anda». Me levanté y comencé a caminar».


Con su habitual prudencia, la Comisión Médica Internacional de Lourdes esperó 11 años para comprobar que la curación era duradera, y la certificó como extraordinaria el 14 de noviembre de 1998. Declarar un milagro corresponde, en cambio, al obispo de la diócesis de la persona curada, y los requisitos son mucho más exigentes empezando por el más importante: el mensaje espiritual del acontecimiento. En el caso de Jean-Pierre Bély era muy claro, y el obispo de Angulema lo declaró oficialmente. Era el milagro número 66 en la historia de Lourdes.


El protagonista del 63 fue Vittorio Micheli, un soldado del Cuerpo Alpino italiano afectado de un sarcoma en la cadera izquierda. El tumor había destruido la articulación pélvica, y Vittorio fue a Lourdes enyesado de la cintura a los pies. Aun así, insistió en meterse en el agua el 1 de junio de 1963. Millones de peregrinos A su regreso, se sentía bien pero los rayos X seguían mostrando el tumor, y los médicos militares no le dieron el alta hasta que le vieron caminar y comprobaron, asombrados, que se había reconstruido la articulación.


Trece años más tarde, en 1976, el obispo de Trento declaró milagrosa la curación del soldado, que sigue acudiendo a Lourdes como camillero.


El 11 de febrero de 1858, en su primera aparición, la «Muchacha vestida de blanco» no dijo ni una palabra a Bernardette Soubirous, una chiquilla de 14 años que había salido a buscar leña. Simplemente, la miró y le sonrió. Cinco millones de peregrinos acuden cada año a ese lugar. Y en la cueva de Massabielle, la Virgen sigue sonriendo, por sorpresa, a algunos enfermos.

domingo, 16 de septiembre de 2007

El milagro de la Tizná

Fuente: Archivo parroquial
(Virgen de la Purificación, Diócesis de Guadix y Baza)
Autor: Jesús Martínez Vallecillos


Esto sucedió en Jérez del Marquesado (Granada). Había por costumbre reunirse en la iglesia cuando amenazaba tormenta, para rezar todos juntos por evitar la catástrofe que en aquella época significaba perder las cosechas. Obviamente no existían seguros agrarios y la economía era de subsistencia, así que una tormenta podía significar mucha hambre durante un año. Es por ello, que amenazando nubes el cielo, 3 niños subieron a la torre de la iglesia para tocar las campanas a un ritmo concreto: "tocar a tormenta". Los pueblerinos que conocen ese sonar acuden rápidos, tanto los que se encuentran en el pueblo como los que se hayan en los campos.

Mientras los monaguillos tiraban de las cuerdas que hacían sonar el campanario, un rayo entró por la torre (punto más alto del pueblo lo cual hace lógico el hecho), mató a los tres niños y llegó hasta una imagen de la Virgen María, concretamente en la advocación de "La Purificación", y le tiznó la tez de un negro que posteriormente nadie pudo borrar.

Los jerezanos allí reunidos rezaron por los tres niños con sus cuerpos presentes, y los tres resucitaron en aquel día. Se conocen casos de personas que han sido traspasadas por un rayo y han sobrevivido, pero estos niños murieron y volvieron a la vida los tres. En la guerra civil la iglesia fue quemada y destruido todo lo que contenía. Un jerezano logró guardar los ojos de aquella imagen, escondidos en su casa (este hombre era mi tío Lorenzo, para más señas, que en paz descanse), y alguien más guardó la mano que sujeta el cetro. Actualmente hay una reconstrucción con esos trozos pero el tizne ya no se conserva.

Este milagro fue escrito para el recuerdo, dichos escritos se conservan en el archivo parroquial, y a continuación lo transcribo:

“El día 18 de junio del año 1653 se presentó sobre el cielo de Jérez una tormenta amenazadora con viento de poniente y lluvia, que se mezcló con granizo, e iba creciendo por momentos.

Amenazaba destruir las cosechas en sazón de los campos.

Costumbre era en tales ocasiones tocar las campanas a nublo, convocando a los a los fieles a la iglesia para orar e interpretar el favor de Dios, pidiendo que ahuyentase el peligro.

Alrededor de las cuatro o cinco de la tarde de ese mismo día, se vio caer un rayo que pareció encender la villa como si ardiese el mundo, yendo a parar a la iglesia, entrando por lo alto del capitel de la torre, donde se dividió.

Una parte salió bajando la misma hasta conseguir entrar en la capilla mayor destrozando muchos de los ornatos que allí había.

La otra parte acabó con la vida de tres de los niños: Juan, Alonso y Bartolomé, que egercían la labor de tocar las campanas. Siguió su trayectoria hasta el rostro de la Virgen manchando su mejilla y hundiéndose al fin, a sus pies.

Pusiéronse los niños ante su imagen: Juan tenía abrasadas las ropas pero sin lesión en su cuerpo; Alonso tenía un agujero en la espalda parecido al hecho por una bala, y Bartolomé no tenía señal alguna.

Comenzaron los llantos de los padres y familiares a los que se unió toda la villa. Un clamor unánime de fe y pena enronqueció las gargantas y bañó los ojos en lágrimas. Con la efusión de gritos y lamentaciones se alzó un clamor unánime de: ¡VIRGEN MARIA; MADRE DE DIOS, devuelve la vida que el rayo cesó! Y fue aquí donde intercedió la Virgen y se realizó el milagro. Fueron grandes las alegrías viendo vivir a los niños. Se les miró y se halló en sus cuerpos unas cintas moradas como sangre grabada, marca que certificaba que el rayo pasó por sus cuerpos quitándoles la vida. La cual le devolvió la Virgen.

Y del milagro nació el nombre popular de la Tizná de Jérez, con que es llamada y venerada por sus hijos de esta tierra.

Enlace sobre el 350 aniversario del milagro
http://www.conferenciaepiscopal.es/actividades/2003/febrero_04.htm

Nuestra Señora de la Purificación "La Tizná" fue coronada canónicamente el año 1965.

martes, 3 de julio de 2007

Gemma, la Ciega del Padre Pío


Gemma es una "ciega de nacimiento", que sanó con la intercesión del Padre Pío... todavía está ciega oficialmente, ¡pero ve!..

Todavía tiene sus ojos sin pupilas, con unas opacidades blancas feas, que repugnan, ¡pero ve!.


Todavía es "oficialmente ciega", recibe el subsidio del gobierno como ciega, ¡pero ve perfectamente!


El nombre completo es Anna María Gemma di Giorgio, que nació en la Nochebuena de 1939.

Cómo ocurrió el milagro, fue a través de la abuelita de Gemma, que escribió al Padre Pío cuando Gemma tenía 9 años. El Padre Pío le contestó diciendo, "te aseguro que rezaré por la pequeña niña, pidiendo para ella lo que más le convenga".

La abuelita se fue con la nieta a ver al Padre Pío, y en el camino la niña comenzó a decir, "abuela, veo una barca en el mar", ¡y en el mar había una barca!. Esto duró unos momentos solo. Al llegar donde estaba el Padre Pío, le tocó los ojos, y trazó sobre ellos la señal de la santa cruz... y desde entonces la niña recuperó la vista permanentemente, aunque todos los médicos que la han examinado certifican que es ciega, imposible que vea...

domingo, 10 de junio de 2007

Milagro de licuefacción de San Genaro (Nápoles)


El tradicional milagro de San Genaro, santo patrón de Nápoles, se renovó hoy cuando la sangre del santo, conservada en una ampolla, se licuó en la Iglesia de Santa Clara una hora y veinte después de que el azobispo de Nápoles, Crescenzio Sepe, inició el rito.

El característico pañuelo blanco que saluda la licuefacción de la sangre fue agitado por numerosos fieles que llenaban la iglesia mientras el cardenal Sepe mostraba la ampolla a la multitud de presentes.


El mismo purpurado saludó el milagro afirmando: "San Genaro nos quiere".
Pocos minutos antes los fieles habían saludado por error con un aplauso el milagro, pero la sangre aún no se había disuelto, por lo cual fueron necesarias nuevas oraciones.


El milagro de San Genaro, según la iglesia católica, tiene lugar tres veces por año: en setiembre, en el día del santo, el sábado que precede al primer domingo de mayo, y en diciembre.

El rito de hoy fue precedido por una procesión que partió de la Catedral para recordar el traslado de las reliquias del santo.

Fuente:
http://www.ansa.it/ansalatina/notizie/rubriche/italia/20070505180634288573.html
www.rai.it/news/articolonews/0,9217,31924,00.html

martes, 5 de junio de 2007

Quinta italiana curada en Lorudes


Cirolli cuando estaba enferma



Delizia Cirolli es otra mujer siciliana que vive gracias a un milagro. Delizia tiene 42 años, está casada y es enfermera. En 1976, a la edad de once años, se le diagnosticó un tumor óseo en la tibia derecha. Le esperaba un destino cruel y una muerte precoz. Para detener el mal, los médicos aconsejaron la amputación de la pierna. El padre de Delizia, desesperado, decidió llevar a su hija a Lourdes. El viaje tuvo lugar en agosto de 1976. No sucedió nada. Pero sus padres siguieron rezando y una mañana de diciembre de 1976, Delizia quiso levantarse de la cama. Caminaba como si nunca hubiera estado enferma. Se le hicieron varios exámenes y del tumor no había ni rastro.

Su testimonio:

Andammo a Lourdes nell'agosto del 1976. Non volevo bagnarmi nella piscina perché avevo paura dell'acqua. Mi convinse una suora. Tornai a casa senza alcun risultato. Anzi, le mie condizioni peggiorarono. Ma una mattina, nel dicembre 1976, mi venne voglia di alzarmi. Chiamai mia madre e dissi che volevo andare a trovare una cugina. In famiglia tutti mi guardarono spaventati. Erano mesi che non mi alzavo dal letto. Cominciai a stare bene. Ripresi a camminare. Non sentivo più i dolori alla gamba. Venni ricoverata per dei controlli e i medici consta¬tarono che del tumore non c'era più traccia.



El milagro de Delizia Cirolli se reconoció en junio 1989.

domingo, 27 de mayo de 2007

Milagro eucarístico de Douai

Para ver imágenes:
El día de Pascua de 1254, un sacerdote estaba dando la comunión en el pueblo de Douai (Francia) y una hostia se cayó al suelo. Se inclinó para recogerla, pero la hostia por sí misma se levantó y voló hasta el purificador que estaba en el altar. Fue a ver y observó en la hostia el cuerpo viviente de un niño maravilloso. Todos los que se acercaron vieron lo mismo. Tomás de Cantimpré, doctor en Teología y obispo de Cambrai, dio testimonio de este prodigio en su libro: “Bonum universale de apibus”. En este libro afirma que la mayor parte lo vio como un niño, otras como Cristo adulto y otros como juez, cada uno según su capacidad o necesidad espiritual. Hay otros documentos sobre este milagro.

domingo, 20 de mayo de 2007

El Vaticano proclama oficialmente el milagro número 67 de Lourdes

Anna Santaniello en 1952

Anna Santaniello en 2005

Monseñor Gerardo Pierro, arzobispo de Salerno –en el sur de Italia–, proclamó oficialmente el pasado viernes la "curación milagrosa" de una mujer, que hoy tiene 90 años y que ocurrió en Lourdes en 1952. Con éste ya son sesenta y siete los milagros oficialmente reconocidos por la Iglesia católica que han tenido lugar en la ciudad francesa de las apariciones de la Virgen María.

La enferma, Anna Santaniello, sufría desde su infancia una malformación cardiaca, declarada incurable por los médicos. Al cumplir los cuarenta años, su estado de salud empeoró gravemente y, a pesar de la oposición de los médicos y de su familia, decidió viajar en peregrinación a Lourdes.

Esta malformación le impedía caminar y hablar claramente. Asimismo, le causaba cianosis en la cara y edemas en las extremidades inferiores. "Ya casi no lograba respirar y le dije a mi hermano que mi último deseo era ir a Lourdes", explica Anna Santaniello en el diario "La Città" de Salerno. Dicho y hecho, la italiana consigió llegar "viva aunque en camilla" a la ciudad francesa como era su deseo.

La Razón 16.11.05

Curación instantánea

Una vez allí, las religiosas la introdujeron en la piscina y Santaniello explica que "el agua estaba helada, pero sentí inmediatamente algo que hervía en el pecho, como si me hubieran restituido la vida. Después de pocos segundos, me levanté con mis propias fuerzas y comencé a caminar, rechazando la ayuda de los camilleros, que me veían con incredulidad".

Al regresar a casa, pidió consultar a un ilustre cardiólogo de aquella época para que reconociera su estado de salud tras su visita a Lourdes. Éste "me dijo que no tenía nada, que estaba sanísima y que no podía explicarse todos los certificados y exámenes hechos precedentemente", asegura. Desde este acontecimiento crucial en la vida de Anna Santaniello, ésta ha vuelto en otras ocasiones a Lourdes para ofrecer su servicio como voluntaria en la ayuda a los enfermos.

En la ceremonia de proclamación del milagro número sesenta y siete de Lourdes, en el seminario metropolitano "Juan Pablo II" en Pontecagnano, participó la propia Anna Santaniello, acompañada por sus familiares y amigos.

domingo, 13 de mayo de 2007

Una pierna amputada y reimplantada en el siglo XVII


Hace 367 años una noticia asombró a media Europa y reclamó el interés del Rey Felipe IV de España, de la Santa Sede y de la mayoría de los reinos de occidente. De boca en boca circulaba como la pólvora un suceso inverosímil y desafiante. Algo mágico y extraordinario. Irreal. Humanamente imposible. El romance popular decía:

Miguel Pellicer
vecino de Calanda
tenía una pierna
muerta y enterrada.

Dos años y cinco meses,
cosa cierta y probada,
por médicos cirujanos
que la tenía cortada...



La historia es la siguiente: un joven de veintitrés años llamado Miguel Juan Pellicer, vecino de Calanda, población situada en el bajo Aragón, había sufrido un accidente en el campo mientras recogía trigo. Una rueda de carro pasó por encima de su pierna derecha haciéndola añicos.

Completamente gangrenada, le fue amputada cuatro dedos por debajo de la rodilla en el hospital público de Zaragoza. Los cirujanos que le atendieron se pusieron manos a la obra para cauterizar el muñón con un hierro al rojo vivo.

La pierna fue enterrada, como era costumbre, en el cementerio del hospital. En aquella época había un acentuado sentido espiritual por el cual se consideraba que el cuerpo estaba destinado a la resurrección, así como todos sus miembros, y que por lo tanto las partes mutiladas debían ser tratadas con respeto y no como simple elemento de desecho. Por ese motivo se encargó al practicante del hospital, Juan Lorenzo García, enterrar la pierna "en un hoyo como un palmo de hondo", de unos veintiún centímetros, medida típica aragonesa.

Tras abandonar el hospital con una pierna de madera y dos muletas, Pellicer se vio abocado, para poder sobrevivir, a pasar del prometedor oficio de agricultor a ser un mendigo de los muchos que había por entonces.

Logró el permiso de los canónigos del Pilar para pedir limosna a la puerta del Santuario, siendo provisto de un documento especial que le asignaba la categoría de "mendigo de plantilla". Cada mañana, Miguel Juan realizaba el mismo ritual. Tras asistir a la eucaristía en la llamada Santa Capilla, se acercaba a una de las lámparas de la iglesia, cogía un poco de aceite y se frotaba el muñón varias veces a modo de masaje.

Salía a la calle y se colocaba en la puerta del apio con la prueba de su desgracia bien, cubierta, lo cual despertaba la compasión y simpatía de las cerca de ocho mil personas que se acercaban todos los días a visitar la Pilarica.

Para una ciudad tan pequeña como la Zaragoza de entonces, con una población que apenas llegaba a las 25.000 personas, no era de extrañar que Pellicer, colocado siempre en la arteria principal de circulación, como era el Pilar, con su muñón al aire en un cuerpo joven y robusto, llamará atención y fuera conocido por casi todos mañicos del lugar.

El joven lisiado decidió un buen día poner fin a la dura vida de mendigo que había llevado durante dos años, para tomar rumbo a la casa de sus padres en Calanda e intentar reconducir su existencia con más dignidad.

EL MILAGRO DE LOS MILAGROS
Ya en su hogar, el 29 de marzo de 1640, sucedería algo extraordinario que más tarde sería calificado como "el gran milagro", o "el milagro de los milagros."

Entre las diez y las once de la noche, mientras dormía plácidamente, le fue reimplantada repentina y definitivamente la pierna derecha que dos años antes le habían amputado.

No tuvo lugar un crecimiento de la pierna, sino una reimplantación de su miembro. Un suceso único en el mundo y difícil de asimilar. Tras notar "una fragancia y un olor suave nunca acostumbrados allí", la madre de Miguel Juan alertó a su hijo de tener dos pies, "uno encima de otro, cruzados".

El revuelo en la casa contagió al vecindario y, éste, lógico, al pueblo entero. En casa de los Pellicer no cabía un alfiler. Había un alboroto festivo. El joven comentó que cuando le despertaron soñaba que "estaba en la Capilla de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza untándose la pierna derecha con el aceite de una lámpara, como lo había acostumbrado cuando estaba en ella".

Pellicer no dudó un instante en atribuir la reimplantación de su miembro a la intervención de la Pilarica: "Antes de dormir me he encomendado muy de veras a la Virgen del Pilar".

Dos cirujanos, Juan de Rivera y Jusepe Nebot, fueron los primeros médicos en certificar, en la propia casa del protagonista, que ese suceso extraordinario e inverosímil no tenía explicación científica.

UN PROCESO ABIERTO A TODOS
A las pocas semanas, la historia de Calanda era la comidilla de media Europa y se reclamaba más información de los hechos. Se configuró como el tema estrella en muchas de las tertulias de entonces, aunque la transmisión oral de la misma no se ajustaba siempre a la realidad de los hechos, siendo enriquecida o transformada según la habilidad creativa del orador.

Ante la magnitud del asunto, el alcalde de Zaragoza, respaldado por todos sus regidores, solicitó formalmente a la Iglesia que abriera una investigación para esclarecer esos hechos, y se calificara de milagro "hecho por la madre de Dios del Pilar; de la restitución de una pierna, que a un pobre mozo de Calanda le cortaron en el Hospital de Nuestra señora de Gracia...".

El arzobispo de Zaragoza, don Pedro de Apaolaza, aceptó la petición del municipio y abrió formalmente el Proceso a dos meses y una semana de transcurrir el suceso. Su preocupación por la transparencia hizo que el Proceso fuera público y que la trascripción de todos los interrogatorios, objeciones, deducciones y otros testimonios fueran publicados con celeridad, y en lengua vulgar, o sea el castellano, para que toda la población tuviera acceso directo a esas investigaciones, pudiendo intervenir en el mismo para matizar o contradecir datos o testimonios.

El 27 de abril de 1641, el arzobispo de Zaragoza firmaría la sentencia: "Declaramos que a Miguel Juan Pellicer, de quien se trata el presente Proceso, le ha sido restituida milagrosamente la pierna derecha, que antes le habían cortado; y que no había sido obra de la naturaleza, sino que ha obrado prodigiosa y milagrosamente; y que se ha de juzgar y tener por milagro por concurrir todas las condiciones que para la esencia de verdadero milagro deben concurrir...".

Ante semejante relato es comprensible adoptar una cierta incredulidad, un arqueo de cejas o un semblante taciturno. Rompe todos los límites naturales y mentales. Es como un puñetazo que va directo a la razón.

Es la manifestación del poder de Dios en toda su plenitud. Como decía Pascal:"El Dios cristiano ha determinado dar la suficiente luz a quien quiera creer, pero también el proporcionar la suficiente oscuridad a quien no quiera hacerlo. Si se nos descubriera por entero, no tendría mérito alguno por nuestra parte adorarlo. Si se escondiese del todo, la fe resultaría imposible...". El milagro de Calanda es, posiblemente, el suceso más claro en donde Dios abandona su continuada penumbra para hacerse visible a la humanidad.
POR ÁLEX ROSAL
(Fuente: Chesterton)

miércoles, 9 de mayo de 2007

Milagro inexplicable


Enzo, el niño cuyo nacimiento inexplicable ha llevado a los altares a Fray GalvãoTestimonio de su madre, la química brasileña Sandra Grossi de Almeida CIUDAD DEL VATICANO, martes, 8 mayo 2007 (ZENIT.org).-

Entre los millones de católicos brasileños que darán la bienvenida a Benedicto XVI se encuentra la mujer que experimentó un milagro atribuido a la intercesión de Fray Antonio de Santa Ana Galvão y que permitirá su canonización el próximo 11 de mayo. Se trata de la paulista Sandra Grossi de Almeida, licenciada en Química, de 37 años, residente en Brasilia, quien dio a luz a su hijo Enzo, en 1999, ante la sorpresa de médicos y científicos.


Su caso fue reconocido como «científicamente inexplicable en su conjunto, según los actuales conocimientos científicos» por el equipo de expertos médicos, el 18 de enero de 2006, en el proceso de canonización de Fray Antonio de Santa Ana, sacerdote brasileño de la Orden de los Frailes Menores Alcantarinos, que vivió entre 1739 y 1822. Precedentemente Sandra había sufrido tres abortos naturales a causa de un problema congénito, conocido como «útero bicorde», un cartílago que se forma en medio del útero, separándolo en dos partes, lo que imposibilita el crecimiento del feto por falta de espacio.


Los tres embarazos de Sandra --en uno de los casos fueron mellizos-- llegaron sólo hasta el cuarto mes y acabaron de forma natural entre hemorragias y fuertes dolores. Sandra se había resignado a la idea de no poder concebir y decidió adoptar a Isabela, que hoy tiene 12 años. Cuando quedó embarazada por cuarta vez, era consciente de las dificultades que enfrentaría, pero quería llevar el embarazo adelante, fiel a sus convicciones católicas. «La ginecóloga me dijo que no me hiciera ilusiones, pero que haría todo cuanto estuviera a su alcance para ayudarme, y me previno claramente sobre la gran posibilidad de perder a otro niño», testimonia Sandra en la edición italiana de «L’Osservatore Romano».


Una amiga de la familia, ya fallecida, le ofreció las «píldoras de Fray Galvão», unas oraciones para pedir la intercesión de este beato brasileño. Sandra comenzó a rezar las oraciones, aunque no conocía la historia del beato. Para sorpresa de los médicos (pero no de Sandra) en la primera noche de la primera novena a Fray Galvão, la hemorragia paró y los dolores cesaron. «Fue una señal de la intercesión de Fray Galvao por mí», recuerda Sandra. En el cuarto mes de gestación la sometieron a una cirugía para cerrar el cuello del útero, un procedimiento delicado que se realizó sin que se presentaran las temidas hemorragias. Sandra siguió encomendándose a Dios por intercesión de Fray Galvao.


En el quinto mes de gestación se dio un riesgo de aborto a causa del tamaño del bebé. «Nuevamente recurrí a Fray Galvão», añade Sandra. Después de pasar por esa fase crítica, consiguió llegar a la 32ª semana de gestación, algo inimaginable para su caso. «Para los médicos parecía imposible pero no para Dios», reconoce. También parecía inimaginable la conservación del útero tras el parto, ya que el cartílago imposibilitaría la expulsión de la placenta y la única salida sería una histerectomía (extracción total del útero). El parto fue cesáreo. Enzo padeció al nacer un problema pulmonar grave, una de las principales causas de muerte entre los prematuros.


Su madre volvió a encomendarse al futuro santo. Al pequeño le quitaron los tubos al día siguiente, algo que en casos similares sucede sólo después de varias semanas. Hoy Enzo es un niño sano, de ocho años. Cuándo se le pregunta quién es Fray Galvão, responde: «He nacido gracias a él». ZS07050803

martes, 8 de mayo de 2007




"Creo para Comprender"
"Credo ut Intelligam"


Evento realizado los días 9, 10 y 11 de Octubre del 2000 en el
Gimnasio de la Universidad Autónoma de Guadalajara




El Milagro es una Manifestación Sensible de Dios: Foro Internacional Fe y Ciencia

El milagro es un hecho sensible y extraordinario que trasciende las posibilidades naturales y se muestra capaz de llegar a los indiferentes e incrédulos, expresó el Pbro. Alfredo Sáenz, reconocido teólogo investigador argentino, durante su disertación sobre la "Teología del milagro", realizada dentro del Foro Internacional Fe y Ciencia que se efectúa en la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG).


El Pbro. Alfredo Sáenz destacó al milagro como un signo preñado de trascendencia "acomodado a la inteligencia de todos" que evoca una realidad de orden superior, llevando al conocimiento de Dios. Explicó que el Concilio Vaticano Primero declaró la conveniencia de los milagros, juntamente con las profecías, en orden a dar fundamento a nuestra fe.


"Todo contacto entre Dios y el hombre es sólo factible a través de signos o símbolos. A Dios no lo podemos ver; se nos manifiesta por medio de dichos símbolos, únicos capaces de franquear la distancia infinita que media entre nosotros, tan sujetos al dominio de lo sensible, y un espíritu puro como es Dios. Lo sobre natural se transparenta a través de los sobrenatural", señaló.


Explicó también que, si bien Dios hace milagros por medio del cada acto de la naturaleza, estos no asombran al hombre porque está habituado a ellos. "Resucita un muerto y el hombre se admira, nacen miles de chicos todos los días y nadie se extraña; sin embargo, si bien se examina, mayor milagro es hacer lo que no era, que resucitar al que ya había sido".


Por la "cerrazón" y la mala voluntad de los hombres, ya sea por sus intereses personales, capricho o ideología, el milagro no se presenta igualmente persuasivo para todos.

"Por eso sucede que aún frente al auténtico milagro muchos cierran los ojos (...) y este permanecerá ajeno al que lo contempla", mencionó añadiendo que "su fuerza de persuasión es anterior a todos los análisis y sutiles inquisiciones sobre los confines de la biología o de la física. Basta que en un caso concreto aparezca el sello divino, sea por que se ve inexplicable por las fuerzas naturales, sea por lo súbito del hecho o por la desproporción de los medios empleados, el hombre se inclina a aceptar la intervención sobrehumana".


Señaló que Dios, en su misericordia, "se reservó para Sí ciertas cosas, para realizarlas en el tiempo oportuno, fuera del curso habitual a fin de que los hombres, para quienes las cosas habían perdido su valor, quedaran estupefactos al ver no cosas mayores, sino insólitas".


Hay notas características para discernir entre falsos y auténticos milagros, indicó el conferencista. Cuando algún portento tiene lugar en un contexto turbio, malsano, de exaltación enfermiza, o de exceso de sensacionalismo, el hecho debe descartarse como un milagro, al igual que cuando el presunto taumaturgo busca un beneficio material. En contraste, en sus características positivas debe considerarse la personalidad del taumaturgo, ya que "la santidad y el milagro han estado conectados muchas veces"; además del contexto en que se realiza, siendo el más adecuado el de la oración, donde "el milagro surge como la respuesta de Dios al llamamiento de nuestra inteligencia".


El Foro Internacional Fe y Ciencia "Creo para Comprender", al que acuden más de 2 mil 700 participantes, se desarrolla por iniciativa de la Federación de Estudiantes de Jalisco (FEJ).

miércoles, 25 de abril de 2007

Un niño alemán, protagonista de una curación extraordinaria



Tras un encuentro con Benedicto XVI en Colonia

JESÚS G. SÁNCHEZ-COLOMER (Semanario Alba)

Numerosos medios italianos y alemanes, como el Bild y el Express, han consignado la desaparición inexplicable del tumor cancerígeno que padecía Víctor, un niño de 6 años, natural de Düsseldorf, que en Colonia fue abrazado por el actual Pontífice, el cual, en una imagen que captaron las principales cadenas de TV en directo, le impuso sus manos y
le bendijo. Víctor, al que se ve en la imagen en el momento del encuentro, había perdido todo su cabello a causa de la quimioterapia, y tenía el cuerpo cubierto de llagas, según cuentan las crónicas. A finales de 2005, una biopsia confirmó que el mal que los médicos habían diagnosticado como incurable había desaparecido "imprevista y misteriosamente", como manifestaron en diversos medios. La curación técnicamente no se puede definir como milagro, pero según fuentes vaticanas citadas por medios alemanes, "nadie puede poner límites a la omnipotencia de Dios".

En declaraciones recogidas a Micaela, la madre de Víctor, se dice que "podéis llamarlo como queráis, pero mi hijo estaba cubierto de llagas y ahora han desaparecido". Algunos médicos y periodistas locales apuntan a la "euforia
producida por el encuentro" como causa de la curación.

Los padres de Víctor han declarado que la idea de viajar para ver al Papa fue de Víctor, a lo que accedieron a pesar de las precarias condiciones en las que se encontraba el pequeño.

Finalmente, tras numerosas gestiones y con el apoyo de la diócesis, llegaron a conseguir un pase especial para estar cerca del Papa el 19 de agosto, a las puertas de la iglesia de San Pantaleón, donde se dio el encuentro.

viernes, 20 de abril de 2007

Más de 3 millones 300 mil personas visitan al Papa en su segundo año de pontificado



CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 19 abril 2007 (ZENIT.org).- En el segundo año este pontificado, que se celebra este jueves, más de 3 millones 300 mil personas han participado en encuentros públicos con Benedicto XVI en el Vaticano.


Con motivo de este aniversario, la prefectura de la Casa Pontificia, organismo que distribuye gratuitamente las entradas a estos actos a quien las solicita, ha publicado datos estadísticos de la participación en las audiencias generales y especiales y en los Ángelus dominicales presididos por el Papa.


En los últimos doce meses, 1.020.600 personas han participado en las audiencias generales de los miércoles, 351.620 en las audiencias especiales, 536.000 en las celebraciones litúrgicas, y 1.460.000 en los Ángelus dominicales. El total de participantes en estos encuentros públicos con el Papa es de 3.368.220.

ZS07041902

jueves, 19 de abril de 2007

Cumpleaños del Papa

FELICIDADES SANTO PADRE EN SU SEGUNDO AÑO DE PONTIFICADO (19-04-2005 / 19-04-2007)

“La Misericordia de Cristo no es una gracia barata, no supone la banalización del mal. Cristo lleva en su cuerpo y en su alma todo el peso del mal, toda su fuerza destructora. El día de la venganza y el año de la misericordia coinciden en el misterio pascual, en Cristo, muerto y resucitado. Esta es la venganza de Dios: él mismo, en la persona del Hijo, sufre por nosotros. Cuanto más quedamos tocados por la Misericordia del Señor, más solidarios somos con su sufrimiento, más disponibles estamos para completar en nuestra carne «lo que falta a las tribulaciones de Cristo» (Colosenses 1, 24).
Homilía del cardenal Ratzinger en la misa por la elección del Papa. Celebrada en el Vaticano antes de comenzar el cónclave. CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 18 abril 2005

La matanza de católicos del 36 fue planificada, no espontánea

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José Ángel Antonio

"El silenci de les campanes", un nuevo estudio sobre aquella persecución religiosa, desmonta el mito de los “incontrolados”.

Por alguna razón, miles y miles de españoles odiaban a los curas en 1936, dice cierto mito popular. El pueblo, indignado por el alzamiento militar del 18 de julio, con las armas que tenía a mano, se fue a matar curas. Fueron sobre todo elementos incontrolados, o criminales salidos de la cárcel quienes hicieron algunos crímenes. Y en 2 meses los descontrolados mataron unos 3.400 clérigos, entre curas y frailes.

¿Pueden unos descontrolados matar 70 curas al día , que era la media de agosto de 1936?

El filólogo catalán Jordi Albertí, que se define catalanista y creyente, ha publicado una crónica analítica de los primeros meses de la Guerra Civil en Cataluña, centrándose en la persecución contra los católicos. Se titula El silenci de les campanes, la persecució religiosa durant la guerra civil, y lo ha publicado la editorial Proa.

Según Albertí, las matanzas del 36 fueron planificadas: las planificaron los comunistas libertarios, es decir el partido anarquista (la FAI) y su sindicato, la CNT. Otros grupos de la izquierda fueron cómplices en distinta medida –especialmente entusiastas los comunistas-, o bien se inhibieron con omisiones culpables.

La Legión Roja del anarquismo libertario

Para Jordi Albertí, la masacre empezó a gestarse cuando en 1922 se creó el grupo “Solidarios” (Durruti, Ascaso, García Oliver...) del que surgiría la FAI en 1927 y que para 1933 tendría el control total del sindicato CNT. En este año 1933 crean “la Legión Roja”, un grupo de acción preparado para aprovechar “los impulsos espontáneos o provocados en el pueblo” y conducirlos no a una República democrática sino a la revolución.



Los teóricos de este grupo tenían claro que la revolución se enfrentaba a “la hidra de las tres cabezas”: capital, ejército e Iglesia. De éstas, la más fácil de cortar era la Iglesia: consistía en denigrar y luego matar a gente desarmada, bien localizada, muy repartida. El efecto ideológico era muy rentable: cada parroquia en llamas era un aviso de que una nueva era y una nueva moral habían llegado. ¡La revolución!

El 18 de julio se sublevan los militares. El 19 de julio hay combates en las calles de Barcelona. Los anarquistas libertarios se apoderan de las armas del cuartel de Sant Andreu y de las Drassanes.

Datos de clero asesinado en Cataluña:
(fue la más castigada, con la excepción de Valencia):

4 obispos asesinados: Irurita (Barcelona), Huix (Lérida), Borrás (auxiliar de Tarragona), Polanco (de Teruel, ejecutado en Gerona en 1939)

Diócesis de Lérida: 270 clérigos asesinados, el 65% de los que había. [Sólo Barbastro perdió un mayor porcentaje de clérigos: el 88%].

Diócesis de Tortosa: 316 asesinados, el 62% del clero.

Diócesis de Vic: 177 asesinados, el 27% del clero.

Diócesis de Barcelona: 279 clérigos asesinados, el 22%.

Diócesis de Gerona: 194 asesinados, el 20% del clero.

Diócesis de Urgell: 109 asesinados, el 20%.

Diócesis de Solsona: 60 asesinados, el 13% del clero.

[datos de Vicente Cárcel Ortí en “La gran persecución, España 1931-1939 ” , Planeta Testimonio, 2000]

Si están organizados no son incontrolados

No eran incontrolados y no eran desorganizados. Se organizaron: en unos 200 comités de milicias y patrullas de control en Cataluña. Establecieron centros de detención. Buscaban personas concretas y tenían listas de nombres. Había que hacer la Revolución empezando por la eliminación visible de la Iglesia.

Durante medio año, las autoridades republicanas dejarán hacer a milicias y anarquistas. La sensación de impunidad al atentar contra los católicos se había incubado ya años antes, con las quemas de conventos de muchas ciudades españolas del año 1931 y 1932.

El libro de Jordi Albertí aporta numerosa documentación sobre la pasividad de los líderes políticos, incluido el presidente de la Generalitat, Companys.

La persecución a cargo de anarquistas y luego comunistas fue tan eficaz en Barcelona que el 8 de agosto de 1936 Andreu Nin, jefe del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) dice en un discurso: “había muchos problemas en España. El problema de la Iglesia nosotros lo hemos resuelto totalmente, yendo a la raíz; hemos suprimido los sacerdotes, las iglesias y el culto”.



Solidaridad Obrera , el diario anarcosindicalista de Barcelona, en plena vorágine de sangre el 15 de agosto de 1936, incitaba así: “Hay que extirpar a esta gente; la Iglesia ha de ser arrancada de cuajo de nuestro suelo”.

Y el 25 de mayo de 1937, cuando el gobierno republicano declara que debe haber libertad de culto, Solidaridad Obrera se ríe, porque ya no se ven curas en Barcelona ni hay iglesia que no haya sido destruida o confiscada, excepto la capilla de la delegación del gobierno de Euskadi en Cataluña. “¿Libertad de culto? ¿Que se puede volver a decir misa? Por lo que respecta a Madrid y Barcelona no sabemos donde se podrá hacer esa clase de pantomimas. No hay un templo en pie ni un altar donde colocar un cáliz.”

Odio y muerte, por fechas en España

Año 1931: mayo; asaltos, saqueos y quemas de casi 100 iglesias y edificios religiosos en Madrid, Valencia, Alicante, Murcia, Sevilla y Cádiz. La Guardia Civil y los bomberos no intervienen.

Año 1932: Expulsión de los jesuitas (más de 3.000). Quemas y asaltos de edificios eclesiales en Zaragoza, Córdoba, Cádiz (enero); Sevilla (abril); Granada (julio), Cádiz, Sevilla y Granada (octubre). Sensación de impunidad.

Año 1934: Revolución de Asturias, 33 curas y religiosos asesinados en Mieres, Turón, Oviedo.

Año 1936, antes del 18 de julio, día de la rebelión militar: 17 curas y religiosos asesinados.

Del 18 de julio al 1 de agosto: 861 clérigos asesinados.

Agosto de 1936: 2.077 asesinatos (más de 70 al día), incluyendo 10 obispos.

Asesinatos acumulados a 14 de septiembre : 3.400 sacerdotes y religiosos asesinados (no contamos laicos) en menos de 2 meses.

El resto de las víctimas se repartirán durante los siguientes años de la guerra.

Años de prensa antirreligiosa

Según el historiador Vicente Cárcel, en 1936 existían en España 146 diarios antirreligiosos, algunos especialmente virulentos como El socialista, El Pueblo, o El Crisol, que aplaudieron en 1931 la quema de conventos y pedían más. El Crisol ya en 1931 decía que había polvorines en los conventos. El Heraldo de Madrid decía que los frailes empezaron disparando contra los obreros.

Pero para Jordi Albertí, todo el magma previo de anticlericalismo es insuficiente para explicar la magnitud de la matanza: de la quema más o menos frecuentes de conventos a la masacre de miles de sacerdotes hay un paso que implica organización y voluntad.

Joan Peiró (ministro de Industria de la República en el gobierno de Largo Caballero) es citado por Albertí como una de las pocas voces anarquistas que hablaron contra las matanzas. Y que especificó que no se trató sólo de los anarquistas: “todos los partidos, desde Estat Català al POUM, pasando por Esquerra Republicana y el Partido Socialista Obrero catalán, han dado un contingente de ladrones y asesinos por lo menos igual al de la CNT y la FAI”, escribía en 1936 en su libro “Perill a la retaguardia”.

Mucha memoria histórica... pero nadie ha pedido perdón

El libro de Albertí viene prologado por el historiador Josep Maria Solé Sabaté: “se trata de un libro lacerante que remueve las conciencias y todavía nadie ha pedido perdón por ello”, recuerda.

La Iglesia , como colectivo organizado, ha perdonado a los asesinos de esas fechas en varias ocasiones: en documentos colectivos de los obispos ya en su carta de 1 de julio de 1937, en el documento “Constructores de la Paz” de 1986, en el documento “La fidelidad de Dios dura siempre” de 1999... sin embargo, ninguna de las organizaciones entonces implicadas han pedido perdón, efectivamente.

De hecho, el gobierno español nunca condenó ni reparó aquellos hechos: ni las quemas del año 1931 ni las matanzas del 36 al 39. Han pasado 70 años de esos hechos y se habla mucho de “memoria histórica”. Las televisiones no dejan de pasar reportajes de supervivientes de la guerra y de aquellos años, aunque casi ninguno de los mártires católicos (que no eran combatientes, sino civiles desarmados asesinados sólo por ser cristianos).

Entidades que existían entonces y ahora como el PSOE, el PCE, el POUM, la CNT, la FAI, Estat Català... ¿pedirán perdón algún día? ¿Condenarán al menos algunos de los actos de sus militantes –y no de incontrolados- contra 10.000 civiles cristianos desarmados y odiados por su fe?

España 36-39: La mayor persecución anticatólica de la historia mundial

Imperio Romano : s.I al año 313 d.C (Edicto de Constantino): se calcula que unos 50.000 mártires cristianos a lo largo de 250 años, desde Hispania hasta Asia.

Vietnam: de 1625 a 1886 , es decir, en 261 años, unos 130.000 muertos en diversas persecuciones, entre ellos 6 obispos españoles canonizados.

La Francia Revolucionaria : de 1792 a 1794 , algo más de 2.000 católicos asesinados por la fe, de ellos unos 1.000 sacerdotes y unas 750 mujeres seglares.

La China de los boxers: la rebelión boxer a inicios del s.XX mató por razones de fe a unas 3.000 personas, incluyendo gran cantidad de misioneros franciscanos, jesuitas y salesianos.

España, 1936-1939 : unos 7.000 eclesiásticos y unos 3.000 laicos martirizados por ser católicos, es decir, unos 10.000 mártires. Antonio Montero, en su libro La persecución religiosa en España, publicado en la BAC en 1961, habla de 4.184 sacerdotes diocesanos (incluidos 12 obispos y muchos seminaristas), 2.365 religiosos y 283 monjas. Pero a medida que han avanzado las investigaciones se ven cifras mayores: Montero contaba 334 sacerdotes asesinados en Madrid, mientras que la postulación de la causa ha visto luego que eran al menos 491.